El responsable del fondo que respalda «Look Back», de Kore-eda Hirokazu, relata que el cineasta Stephen Chow sugirió a los cineastas japoneses no copiar el kung fu y apostar por sus propias artes marciales.
El cineasta hongkonés Stephen Chow habría recomendado a los realizadores japoneses que dejen de copiar el kung fu y que construyan sus escenas de acción a partir de sus propias tradiciones marciales. La advertencia, según relató Kii Muneyuki, fundador de K2 Pictures, fue transmitida en una conversación privada entre ambos, y el propio Kii la comentó durante su intervención del sábado en el Taiwan Creative Content Fest (TCCF), celebrado en Taipéi.
Kii habló en el encuentro en calidad de responsable del fondo que financia «Look Back», la película dirigida por Kore-eda Hirokazu. Según sus palabras, Chow le sugirió que Japón explore el potencial de disciplinas como el kárate, el judo, el jujutsu y el kendo, en lugar de tomar prestado el lenguaje visual del kung fu chino. Se trata de un género con una larga tradición en el cine de Hong Kong, del que Chow es una de las figuras más reconocidas.
El planteamiento apunta a una cuestión que preocupa a parte de la industria asiática: construir una identidad propia en el cine de acción sin depender de modelos ajenos. Las artes marciales japonesas cuentan con una tradición extensa y reconocible, y la sugerencia implica que su uso en pantalla podría ofrecer una voz diferenciada frente a las convenciones heredadas del cine de kung fu. El consejo, de hecho, invierte la dirección habitual de la influencia: en lugar de que Japón adopte un lenguaje extranjero, se le propone recuperar el suyo.
Conviene subrayar que los detalles exactos de la frase y la fecha en que se pronunció solo se conocen a través del relato de Kii. No se han hecho públicas declaraciones directas de Chow sobre el asunto en el material disponible, y tampoco está claro si los estudios japoneses adoptarán el enfoque propuesto. Por ahora, la recomendación queda como la versión de un productor, sin que se haya traducido en cambios concretos en la producción audiovisual japonesa.
La intervención de Kii se produjo en el Taiwan Creative Content Fest, un foro celebrado en Taipéi que reúne a profesionales del sector creativo de la región para debatir sobre contenidos, financiación y coproducción. En ese contexto, las películas de animación y de acción japonesas han ganado presencia internacional en los últimos años, y el comentario de Kii se inscribe en ese debate sobre cómo los productores de la zona se relacionan entre sí y con las tradiciones de cada país.
La referencia a «Look Back» sitúa además el comentario dentro de un proyecto de autor. Kore-eda es uno de los directores japoneses más reconocidos internacionalmente, y el fondo que Kii dirige ha respaldado una obra vinculada a su nombre. Esa conexión explica por qué el consejo sobre el kung fu llega desde la figura de un productor que trabaja directamente con el cine de autor japonés, y no desde el ámbito del cine de acción puro.
El episodio deja abierta una pregunta sobre el futuro del cine de acción japonés. Si los realizadores de Japón recogieran la sugerencia, el resultado dependería de cómo se traduzcan las disciplinas tradicionales en coreografías, ritmos y narrativas capaces de conectar con el público. Por ahora, sin embargo, el relato se limita a una conversación transmitida por Kii, sin datos adicionales sobre proyectos concretos ni reacciones públicas de la industria japonesa.
Fuente: variety.com
13




