Adam Wingard desvela la parte más difícil de rodar sus películas de Godzilla
Por Daniela Delgado · 3 min
El director Adam Wingard, conocido por sus dos entregas del MonsterVerse, explica cuál fue el mayor desafío de trabajar con Godzilla y King Kong antes de estrenar su nueva película de terror, «Onslaught».
Adam Wingard pasó de ser una de las voces más prometedoras del terror independiente a dirigir dos grandes superproducciones protagonizadas por Godzilla y King Kong. Ahora, en una entrevista exclusiva, el cineasta ha revelado cuál fue la parte más difícil de rodar esas películas de monstruos gigantes.
El director, que asumió el reto de llevar al cine al lagarto radiactivo más famoso del mundo, explicó que el mayor obstáculo no fue técnico ni logístico, sino creativo. Trabajar con personajes que no hablan y que deben transmitir emoción únicamente a través de su lenguaje corporal y de los efectos visuales exige un enfoque narrativo muy distinto al de una película convencional.
Wingard, que también dirigió «The Guest» y «You're Next», señaló que encontrar el equilibrio entre el espectáculo visual y la conexión emocional con el público fue uno de los retos más complejos de su carrera. El cineasta tuvo que asegurarse de que las escenas de acción y destrucción no eclipsaran la historia humana que sostiene la trama.
El realizador estadounidense se estrenó en el MonsterVerse con «Godzilla vs. Kong» en 2021, una película que recaudó más de 470 millones de dólares en todo el mundo y que fue bien recibida tanto por la crítica como por los fans de la saga. Su secuela, «Godzilla x Kong: The New Empire», llegó a los cines en 2024 y consolidó su visión de estas criaturas como algo más que simples máquinas de destrucción.
La entrevista llega en un momento clave para Wingard, que ahora se prepara para el estreno de «Onslaught», su nueva incursión en el género de terror que le dio a conocer. El proyecto, que supone su regreso a sus raíces independientes, está generando expectación entre los seguidores del cineasta y del género.
Con «Onslaught», Wingard demuestra que no ha abandonado su pasión por el terror a pesar de haber pasado por el cine de gran presupuesto. El director ha sabido moverse entre ambos mundos, aplicando las lecciones aprendidas en las superproducciones de monstruos a proyectos más personales y contenidos.
La revelación sobre las dificultades de rodar películas de Godzilla ofrece una mirada poco habitual al proceso creativo detrás de una de las franquicias más rentables del cine de entretenimiento actual. Los fans del MonsterVerse y del cine de terror encontrarán en estas declaraciones un contexto valioso sobre el trabajo de un director que ha sabido adaptarse a las exigencias de ambos géneros.




