La cantante y actriz estadounidense Ariana Grande ha cancelado su participación en la decimotercera temporada de la serie de antología de terror «American Horror Story», cuyo estreno está previsto para el 24 de septiembre. La decisión responde a un cambio de agenda motivado por su gira mundial «The Eternal Sunshine Tour», el lanzamiento de su octavo álbum de estudio y su salto al cine de comedia, según fuentes cercanas a la producción.
La incorporación de Grande al elenco de la nueva entrega se había anunciado el año pasado con gran expectación, ya que suponía su regreso al universo del creador Ryan Murphy después de su participación en «Scream Queens». Sin embargo, los rumores sobre su ausencia comenzaron cuando los seguidores notaron que la artista no aparecía en las primeras imágenes filtradas de los rodajes en Nueva York, donde sí se podía ver a rostros emblemáticos de la franquicia como Frances Conroy y Sarah Paulson.
La decimotercera temporada de «American Horror Story» mantendrá un elenco histórico de veteranos que incluye el regreso de Jessica Lange, junto a Sarah Paulson, Angela Bassett, Kathy Bates y Emma Roberts. Según ha trascendido, los nuevos episodios retomarán el aclamado universo de las brujas de «Coven», la tercera temporada de la serie. Aunque los detalles específicos de la trama no se conocen, la sinopsis oficial adelanta que será una producción diseñada para «hacer justicia al número 13», y los encargados del proyecto la han calificado como una «sorpresa suprema».
La ausencia de Grande resulta especialmente notable para los seguidores de la franquicia, que esperaban verla compartir pantalla con figuras como Paulson, quien retoma su papel de Cordelia Goode. No obstante, los desajustes en el calendario terminaron por apartar a la artista del proyecto, abriendo paso a una etapa donde toda la atención se ha centrado en su vuelta a los escenarios y, de nuevo, en su aspecto físico.
Esta renuncia coincide con una etapa de máxima exposición pública debido al desarrollo de «The Eternal Sunshine Tour», su primera gira en siete años. Aunque la expectación estaba en lo musical, buena parte de la atención en las plataformas digitales se ha desviado hacia su apariencia física. A los pocos días del arranque de la gira, varios fragmentos de sus actuaciones se volvieron virales en TikTok e Instagram, donde muchos usuarios manifestaban su preocupación por la extrema delgadez de la cantante.
Algunos usuarios llegaron a comentar que ciertas coreografías se percibían con baja energía o que sus movimientos reflejaban un gran esfuerzo físico, un debate que se vio acentuado por los vestuarios elegidos. Seguidores de Grande salieron en su defensa argumentando que no se debía sacar conclusiones sobre la salud de una persona basándose solo en su anatomía, exigiendo que las críticas sobre su cuerpo tenían que parar.
Esta clase de juicios ha acompañado a la artista durante su carrera desde que empezara a hacerse conocida en la serie juvenil «Victorious». Se reavivaron con fuerza durante la promoción de las películas de «Wicked» junto a su compañera Cynthia Erivo. La propia cantante compartió una entrevista en la que reflexionaba sobre lo difícil que resulta crecer bajo el escrutinio público desde la adolescencia, explicando el malestar que le generaba sentirse constantemente observada.
El impacto de este debate es tan evidente que incluso el lanzamiento del videoclip de su último sencillo, «Hate That I Made You Love Me», un thriller psicológico junto al actor Justin Long, acabó siendo tema de conversación en las redes con más comentarios centrados en su aspecto que en la obra en sí.
Mientras afronta esta gira internacional de casi 40 conciertos consecutivos, el plano profesional se cruza también con un vuelco en su situación personal. Fuentes cercanas a la artista han confirmado que Ariana Grande y el actor Ethan Slater han puesto fin a su noviazgo. Aunque, al parecer, la ruptura se produjo de manera amistosa hace meses, la noticia ha trascendido ahora. Se cierra así una relación que comenzó en el verano de 2023 durante el rodaje de «Wicked», que tuvo desde el principio una enorme repercusión mediática, dado que ambos se encontraban en pleno proceso de separación de sus anteriores parejas. Tras consolidar su vínculo de forma discreta, las exigencias de sus respectivas carreras parecen haber motivado el final definitivo de la pareja de mutuo acuerdo.
A pesar de las modificaciones en su calendario y de los giros en su vida privada, sus proyectos principales no se detienen. El próximo 31 de julio saldrá a la venta su octavo álbum de estudio, titulado «Petal». El disco llegará apenas dos años después de «Eternal Sunshine» y estará precedido por el sencillo «Hate That I Made You Love Me», que ha servido como carta de presentación de esta nueva etapa musical. A través de breves adelantos, sus seguidores han podido vislumbrar un sonido que promete explorar nuevas texturas líricas y melódicas, consolidando su evolución artística.
