Madrid acogerá el próximo mes de septiembre el Water Lantern Festival, un evento en el que cientos de farolillos iluminarán el agua del estanque norte del Parque Juan Carlos I. La cita, que muchos ya describen como el festival de los farolillos de Madrid, permitirá vivir una experiencia tradicionalmente asociada a ciudades asiáticas como Chiang Mai sin necesidad de viajar.
El festival se celebrará los días 18 y 19 de septiembre en el Parque Juan Carlos I, un espacio amplio y alejado del centro de la ciudad. El acceso está previsto a partir de las 18:30 y la actividad se prolongará durante unas cuatro horas. El momento central, la suelta de los farolillos sobre el agua, suele concentrarse entre las 20:30 y las 21:30, en función de la luz natural.
Cada asistente recibirá un farolillo fabricado con papel de arroz, base de madera y luz LED, que podrá personalizar con un mensaje, una frase o un dibujo antes de lanzarlo. Los organizadores subrayan que el kit está incluido en el precio de la entrada, junto con los rotuladores y el material necesario para participar, por lo que no es necesario comprar nada aparte.
Más allá del lanzamiento, el evento está planteado como una tarde-noche sin prisas. Habrá música en directo en algunos momentos, aunque sin grandes escenarios ni conciertos masivos, y puestos de comida con hamburguesas, pizzas y opciones similares para cenar en el mismo recinto. La propuesta permite ir con amigos, en pareja o solo, y combina un ambiente social con espacios para quienes prefieren disfrutar del momento de forma más tranquila.
Las entradas ya están a la venta y el precio varía según el día. El viernes 18 de septiembre la entrada general cuesta 23,90 euros, mientras que el sábado 19 sube hasta los 26,90 euros. Existen también paquetes para parejas que incluyen una manta de picnic, con un precio de 27,90 euros el viernes y 30,90 euros el sábado. Para grupos de cuatro o más personas hay una opción con un precio algo más ajustado por persona.
La organización advierte de que, al tratarse de un entorno natural, no todo el terreno es cómodo. Hay zonas con césped y áreas cercanas al agua que pueden complicar el acceso a quienes vayan con carrito o necesiten movilidad asistida. No es un inconveniente imposible de salvar, pero conviene tenerlo en cuenta antes de acudir.
El Water Lantern Festival no pretende reproducir al detalle las celebraciones tradicionales asiáticas, sino adaptarlas a un formato más sencillo y controlado. La idea es reunir a la gente en torno a un momento casi íntimo, aunque se comparta con cientos de personas. El ambiente cambia cuando el estanque comienza a llenarse de puntos de luz y el ritmo se vuelve más lento.
Este formato de festival ya se ha replicado en otras ciudades y llega ahora a Madrid con una propuesta que no es un plan multitudinario al uso. Sin música a gran volumen ni largas colas, la clave está en el atardecer y en ese instante en el que cada asistente suelta su farolillo mientras el agua se va llenando de luz.
