Martin Scorsese culpa a Seth Rogen y al hackeo de Sony del fin de su película sobre Cleopatra
Por Carmen Paredes · 3 min
Martin Scorsese asegura que el hackeo de Sony de 2014, vinculado a la comedia The Interview de Seth Rogen, arruinó su proyecto de Cleopatra protagonizado por Angelina Jolie.
Más de una década después del hackeo de Sony que sacudió a Hollywood, Martin Scorsese sigue lamentando las consecuencias del ciberataque atribuido a un grupo vinculado al Estado norcoreano. El reconocido director recordó que aquella ofensiva, dirigida contra la compañía por la comedia The Interview, de Seth Rogen, «lo arruinó todo» para su proyecto de llevar a la pantalla una película sobre Cleopatra.
Según las informaciones publicadas, el largometraje que Scorsese tenía previsto dirigir contaba con Angelina Jolie como protagonista. La cinta nunca llegó a rodarse, y el cineasta atribuye su cancelación a la repercusión del hackeo y a la forma en que el episodio alteró el funcionamiento de los estudios. Scorsese lo presentó como un proyecto que, de haberse concretado, habría resultado «realmente salvaje».
Para entender el contexto, conviene recordar que en noviembre de 2014 un grupo que se hacía llamar Guardians of Peace filtró correos electrónicos internos de Sony. Los atacantes pretendían impedir el estreno de The Interview, una comedia sobre un intento ficticio de asesinar al líder norcoreano Kim Jong Un. Las filtraciones expusieron comunicaciones internas de la compañía y generaron una crisis que afectó a numerosos proyectos en desarrollo, en un momento en que la industria todavía asimilaba la magnitud del ataque.
En su relato, Scorsese lanzó además una broma sobre el régimen de Pyongyang: afirmó que Kim Jong Un «no tiene sentido del humor», una frase que resume su tono al referirse al episodio. El director se mostró así molesto no solo por el ataque en sí, sino por el modo en que la controversia terminó condicionando la producción de otras películas ajenas a la polémica. Su comentario pone el foco en una paradoja: una comedia que buscaba ridiculizar al poder norcoreano acabó, según él, perjudicando a cineastas que no tenían relación alguna con ella.
Otros medios que han recogido sus declaraciones coinciden en que la cancelación de Cleopatra se produjo en el marco de aquella crisis y que Scorsese vincula directamente ambos hechos. El testimonio del cineasta añade una nueva capa a la historia del hackeo, uno de los episodios más comentados en la relación entre la industria cinematográfica estadounidense y la ciberseguridad, y devuelve a la conversación pública el debate sobre el impacto de las amenazas externas en la libertad creativa de Hollywood.
5




