Más de cuatro décadas después de su estreno, la serie japonesa «Oliver y Benji» —conocida originalmente como «Captain Tsubasa»— ha encontrado una segunda vida comercial gracias a la combinación de YouTube, las plataformas de streaming y el impulso mediático de eventos como el Mundial de fútbol. Así lo explica Iñaki Orive, presidente de Brands & Rights 360, la empresa responsable de la gestión internacional de los derechos de la franquicia, quien detalla cómo el modelo de negocio de la serie ha evolucionado para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo.

«Cada Mundial o cada Eurocopa vuelve a poner a Oliver y Benji en el centro de la conversación, pero nuestro objetivo nunca ha sido vivir de esos picos de popularidad, sino construir una marca sólida y rentable a largo plazo», señala Orive. La serie, que marcó a generaciones enteras de aficionados al fútbol, ha sabido renovar su atractivo sin perder su esencia. «Hemos actualizado técnicamente la imagen y la hemos adaptado a la alta definición, pero no hemos querido modificar su esencia. Los valores siguen siendo exactamente los mismos: esfuerzo, compañerismo, sacrificio y superación», añade.

El cambio en los hábitos de consumo ha sido determinante para replantear la estrategia de la franquicia. «Antes bastaba con emitir la serie en televisión para llegar a millones de espectadores y, a partir de ahí, desarrollar juguetes, coleccionables o cualquier otro producto. Hoy el público infantil está mucho más fragmentado y tienes que estar presente allí donde consume contenido», explica Orive. En este contexto, YouTube se ha convertido en una pieza clave. «Hemos lanzado varios canales oficiales en YouTube y seguiremos ampliando esa estrategia porque es donde están muchos de los nuevos espectadores», afirma.

La rentabilidad de una estrategia basada en YouTube, según Orive, depende de la capacidad de generar una comunidad activa. «No basta con subir episodios. Hay que alimentar continuamente la comunidad, generar conversación y trabajar el contenido todos los días. Nosotros contamos con un equipo específico para gestionar esa presencia porque hoy la notoriedad también se construye fuera de la televisión», detalla. No obstante, la televisión tradicional sigue siendo un escaparate relevante en ciertos mercados. «En España, por ejemplo, seguimos obteniendo muy buenos resultados de audiencia y eso demuestra que la serie conserva un enorme atractivo», puntualiza.

Uno de los grandes activos de «Oliver y Benji» frente a otras series contemporáneas es su capacidad para reunir a tres generaciones frente a la pantalla. «Cuando un padre o un abuelo tienen que elegir qué ver con un niño, muchas veces optan por Oliver y Benji porque crecieron con ella. Esa conexión emocional es muy difícil de replicar y explica buena parte de la vigencia de la marca», sostiene Orive. Este vínculo intergeneracional se ha visto reforzado durante el reciente Mundial, especialmente tras el partido entre Japón y Brasil, que generó una oleada de referencias a la serie en redes sociales y medios de comunicación.

«Existe una coincidencia muy especial con la historia original de la serie y eso ha hecho que muchísima gente volviera a hablar de ella de forma completamente natural. Nos ayuda mucho desde el punto de vista de la notoriedad, aunque nuestro modelo de negocio está pensado para durar mucho más allá de un campeonato concreto», aclara Orive. La empresa gestora de los derechos ha optado por una estrategia de licencias que prioriza la autenticidad sobre la cantidad. «Intentamos alejarnos de la idea de poner simplemente un logotipo sobre cualquier producto. Buscamos socios cuyos productos tengan sentido con la filosofía de la serie. Hoy los consumidores son mucho más exigentes y esperan propuestas auténticas», explica.

La visión de largo plazo de Brands & Rights 360 se refleja en su enfoque hacia las licencias. «Preferimos construir relaciones duraderas antes que obtener beneficios rápidos», afirma Orive. Esta filosofía ha permitido que la marca mantenga su relevancia en un mercado cada vez más competitivo, donde las nuevas generaciones descubren la serie a través de plataformas digitales mientras los adultos redescubren los episodios que marcaron su infancia.

Preguntado sobre una posible traslación de los personajes al fútbol actual, Orive no duda en señalar a Lionel Messi como el equivalente de Oliver Atom. «Después de lo que hemos visto recientemente, diría que Lionel Messi. Es un líder capaz de llevar a todo un equipo mucho más lejos de lo que parecía posible», comenta. Para Mark Lenders, el presidente de Brands & Rights 360 apunta a Kylian Mbappé. «Representa muy bien esa fuerza, ese carácter competitivo y esa capacidad para decidir partidos», asegura. En cuanto a Benji Price, el portero de la serie, Orive prefiere evitar comparaciones directas. «Ahí prefiero no meterme en demasiados jardines. Pero sí», responde entre risas.

La combinación de nostalgia, actualización técnica y presencia en plataformas digitales ha permitido que «Oliver y Benji» no solo sobreviva al paso del tiempo, sino que encuentre nuevas formas de conectar con el público. La serie, que en su día revolucionó la forma de entender el fútbol en la animación, demuestra que los valores universales del deporte y la amistad siguen siendo igual de efectivos que hace cuarenta años, independientemente del canal por el que se consuman.

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Reportera

Daniela Delgado cubre para Comm Party actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.