Sarandos resta importancia a la competencia de Paramount-Warner Bros. y aclara su relación con Casey Bloys
Por Carmen Paredes · 3 min
El co-CEO de Netflix, Ted Sarandos, se mostró este miércoles en el Bloomberg Screentime poco preocupado por el impacto competitivo de la fusión Paramount-Warner Bros. Discovery, aprobada horas antes, y calificó de «muy publicitado» su almuerzo con Casey Bloys.
Ted Sarandos no parece inquieto por el nuevo mapa de la industria del entretenimiento. El co-CEO de Netflix restó importancia este miércoles al posible impacto competitivo de la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, horas después de que un juez federal aprobara el acuerdo con los fiscales generales estatales que allanó el camino para la operación.
Durante su intervención en la conferencia Bloomberg Screentime, Sarandos se mostró mayoritariamente desdeñoso ante la idea de una rivalidad directa. «Sobre el papel, hasta ahora está uno a uno», dijo en referencia a los dos servicios de streaming implicados en la operación. La frase resume su postura: la fusión no altera por ahora el equilibrio competitivo que Netflix percibe en el mercado.
El ejecutivo también fue preguntado por si lamentaba haber ido a por Warner Bros. en el pasado, dado el escrutinio al que Wall Street ha sometido a la compañía desde entonces. Sarandos no expresó arrepentimiento alguno por aquel movimiento, según se desprende de sus declaraciones en el mismo foro, donde abordó además los retos de crecimiento del engagement de Netflix y su estrategia de acuerdos globales.
Uno de los momentos más comentados de su comparecencia tuvo que ver con Casey Bloys, responsable de contenido de HBO y Max. Sarandos confirmó que ambos compartieron un almuerzo que, según sus propias palabras, fue «muy publicitado». La mención, hecha con ironía, zanjó las especulaciones sobre un posible fichaje o cortejo por parte de Netflix sin entrar en más detalles.
La aprobación judicial de la fusión Paramount-Warner Bros. Discovery, valorada en 111.000 millones de dólares, se produjo el mismo miércoles y convirtió el acuerdo en una realidad empresarial. La operación ha generado una fuerte contestación pública. El actor Mark Ruffalo, uno de sus críticos más severos, arremetió contra ella al conocerse la luz verde: «Esta fusión ahogará la creatividad, debilitará la libertad de expresión y costará puestos de trabajo», afirmó.
En paralelo, Sarandos dedicó parte de su intervención a la estrategia de distribución de Netflix. El ejecutivo se refirió al futuro de «KPop Demon Hunters 2» y apuntó que la secuela busca «un estreno en cines muy amplio», una postura que contrasta con el lanzamiento directo en streaming de la primera entrega. Aquel título animado de Sony acumuló 325,1 millones de visualizaciones en sus primeros 90 días en la plataforma y se mantuvo 63 semanas consecutivas en el Top 10 global.
El éxito de la primera película, que también mostró un enorme potencial en taquilla con su versión singalong, refuerza el interés de Netflix por explorar ventanas de exhibición más amplias sin renunciar a su modelo de suscripción. Las declaraciones de Sarandos llegan en un momento de reconfiguración del sector, marcado por la consolidación de grandes estudios y por la presión de los inversores sobre el crecimiento de los servicios de streaming.
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