Un hombre de 60 años ha fallecido ahogado en la playa de Es Trenc, en Mallorca, en el mismo momento en que se desarrollaba una multitudinaria cadena humana para reclamar la protección de este espacio natural. El suceso, ocurrido alrededor de las 10:40 horas de este domingo, ha conmocionado a los miles de participantes que se habían congregado en la zona.

Según ha informado el SAMU 061, los socorristas de la playa lograron sacar del agua a la víctima, que se encontraba en parada cardiorrespiratoria. Inmediatamente, los equipos de emergencia, junto con la Policía Local, iniciaron las maniobras de reanimación, pero no pudieron salvarle la vida. Otras fuentes señalan que el hombre, de nacionalidad alemana y 59 años según algunos medios, fue rescatado veinte minutos antes de que el servicio de socorrismo iniciara oficialmente su actividad, aunque los socorristas ya estaban en sus puestos de trabajo.

El trágico accidente se produjo justo cuando se estaba llevando a cabo una cadena humana organizada por entidades ecologistas como GOB, Terraferida y Menys Turisme, Més Vida, que había convocado a la ciudadanía bajo el lema «Es Trenc no se toca». La protesta, que superó los tres kilómetros de longitud, reunió a más de 10.000 personas, según los organizadores, desbordando todas las expectativas.

Los manifestantes exigían la retirada de la llamada ley ómnibus, aprobada por el Govern balear el pasado 26 de mayo, que consideran una amenaza para la protección del parque natural de Es Trenc y otros espacios protegidos de Mallorca, como el Parque Nacional de Cabrera y el de sa Dragonera. Según los convocantes, esta ley permite al Consell de Govern modificar el régimen jurídico de estos enclaves mediante un simple decreto, lo que podría facilitar cambios regulatorios en zonas de alto valor medioambiental muy cotizadas por el turismo.

Entre los asistentes, se escucharon consignas como «Salvem es Trenc!» y se portaron pancartas en señal de rechazo a la posible desprotección de estos espacios. «Mallorca no es un parque de atracciones que los políticos puedan cambiar cuando quieran», declaró a los medios una veraneante de Sa Rápita, mientras que un joven de Bunyola añadió: «Venimos a defender la protección medioambiental de las Illes Balears».

La cadena humana, que se extendió a lo largo de la costa, fue una muestra de la preocupación ciudadana por el futuro de los espacios naturales de la isla. Los organizadores han destacado que la movilización superó con creces los 10.000 participantes previstos, lo que refleja el malestar social ante lo que consideran un retroceso en la protección ambiental.

El fallecimiento del hombre ahogado ha ensombrecido una jornada que, hasta ese momento, transcurría como una protesta pacífica y festiva. Los servicios de emergencia han recordado la importancia de extremar las precauciones en el baño, especialmente en playas sin vigilancia activa, y han trasladado sus condolencias a la familia de la víctima.

La investigación sobre las circunstancias exactas del ahogamiento continúa abierta, mientras la comunidad local y los participantes en la cadena humana lamentan la pérdida de una vida en un día que buscaba precisamente defender la vida natural de la isla.

Autor

Analista económico

Hugo Gallego cubre para Comm Party actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.