Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, acompañados por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, visitaron este jueves la localidad de Villamanta, donde cerca de 200 personas permanecen desalojadas a causa del incendio forestal que desde hace días afecta la sierra oeste de la región madrileña. En el polideportivo La Chopera, habilitado como centro de acogida, los monarcas conversaron con los afectados y trasladaron su apoyo y solidaridad.

Felipe VI destacó que la coordinación entre administraciones está siendo «ejemplar en todos los sentidos» y que ese trabajo conjunto envía «un buen mensaje» a la ciudadanía. «Unidos se puede afrontar cualquier riesgo», afirmó el jefe del Estado, quien subrayó que se están empleando «todos los medios posibles, humanos y materiales» para combatir el fuego y minimizar los daños. El rey reconoció que algunos desalojados llevan ya cuatro días fuera de sus hogares y que muchos han perdido bienes, además de un «patrimonio natural incalculable».

El monarca agradeció la labor de los servicios de emergencia, empezando por la Unidad Militar de Emergencias (UME), Bomberos, Protección Civil, Policía Nacional, Guardia Civil y los voluntarios. También tuvo palabras de gratitud hacia los países de la Unión Europea que han aportado medios humanos y materiales, y consideró que el mecanismo de Protección Civil europeo «funciona» y «posiblemente hay que pensar en potenciarlo aún más» ante la situación de riesgo que viven España y Francia de forma simultánea. Felipe VI insistió en la necesidad de «reflexionar y hacer un trabajo en común de cara al futuro» para determinar «qué se puede hacer mejor» tanto durante las emergencias como en los periodos de preparación, con el objetivo de que los daños de cualquier incendio sean los menores posibles.

Por su parte, la reina Letizia puso énfasis en la importancia de «escuchar con atención a los vecinos, escuchar cómo se sienten y cómo cuentan que ha sido esa salida precipitada de su casa, la tristeza, la angustia y la incertidumbre». La reina recogió las preguntas que los afectados dejan en el aire: «¿Cuándo voy a volver?», «¿cómo estará mi casa?», «¿qué me voy a encontrar?» y, sobre todo, «¿qué hay que hacer para que esto no vuelva a pasar?». Letizia consideró que en estos momentos «tiene sentido» prestar atención a esas inquietudes, más allá de las labores de extinción.

La visita de los Reyes se produce cuando el incendio, que comenzó el pasado fin de semana, sigue activo aunque con síntomas positivos de evolución, según señaló Felipe VI. El fuego ha arrasado ya miles de hectáreas de monte y ha obligado a desalojar a varias localidades del suroeste madrileño, como Villa del Prado y Aldea del Fresno. La emergencia fue declarada de nivel nacional, lo que puso a la UME al mando de la operación. El rey hizo un llamamiento a la población para que atienda las indicaciones de las autoridades y colabore para que «la agilidad en los movimientos y en las reacciones sean lo más eficaces posibles».