La modelo Jessica Bueno ha vuelto a ser el centro de atención mediática después de que su exmarido, el exfutbolista Jota Peleteiro, compartiera en redes sociales imágenes junto a sus hijos durante unas vacaciones en Dubái, acompañadas de mensajes sobre la fe islámica. Peleteiro, convertido al islam hace más de dos años, aseguró en sus publicaciones que ya había «sentado las bases» para transmitir esa tradición a los pequeños, lo que desató un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación. La reacción de Bueno no se hizo esperar, aunque optó por un silencio elocuente y evitó entrar en polémicas.
Durante la inauguración de una nueva tienda de Encuentro Moda en Sevilla, la sevillana fue abordada por los periodistas que quisieron conocer su opinión sobre las declaraciones de Peleteiro. Al ser preguntada directamente si el empresario estaba «inculcando un poquito su nueva religión» a sus hijos, Bueno respondió de forma tajante: «No es para nada eso», mientras negaba con la cabeza y trataba de zanjar la conversación cuanto antes. Acto seguido, recondujo el foco hacia el motivo de su presencia en el evento: «Yo he venido aquí a Encuentro a buscarme unos looks para usar este verano y enseñárselos a todas», declaró, dejando claro que no tenía intención de alimentar una controversia que lleva días circulando.
Los periodistas insistieron en conocer el estado actual de la relación entre Bueno y Peleteiro, una relación que ha atravesado numerosos altibajos desde su separación y que ha estado marcada por desencuentros públicos relacionados con la custodia y la educación de sus hijos. Sin embargo, la modelo optó por poner fin al tema de manera educada pero firme: «Chicos, ya está, ya está. Estoy aquí trabajando», respondió antes de agradecer el interés por su carrera profesional y por la apertura de la nueva tienda, evitando hacer cualquier valoración sobre su exmarido o sobre el momento personal que ambos atraviesan.
Más allá de este incómodo episodio, Jessica Bueno explicó cómo está viviendo un verano especialmente diferente debido a la organización de las vacaciones escolares de sus tres hijos. La modelo reconoció que, por primera vez en mucho tiempo, no ha conseguido que los tres hermanos coincidan durante las semanas estivales, ya que el calendario de custodias con Kiko Rivera y Jota Peleteiro ha hecho imposible que compartan más tiempo juntos. «Este verano me ha tocado primera quincena con mi hijo mayor y segunda quincena con los pequeños, así que los pobres solo se están viendo en ese día del 15, que es cuando uno se va y otros llegan», explicó con cierta resignación.
Una circunstancia que le ha obligado a organizar planes completamente diferentes con cada uno de ellos y que reconoce que le da cierta pena, ya que siempre intenta que los tres puedan disfrutar juntos de las vacaciones. Especial ilusión le hace compartir tiempo con Francisco Rivera, el hijo que tuvo junto a Kiko Rivera, quien ya ha entrado de lleno en la adolescencia. Jessica reconoce que la convivencia con un hijo de esa edad cambia completamente la dinámica familiar y obliga a reinventarse constantemente para encontrar actividades que realmente le ilusionen. «Al final convivir con un adolescente es eso, un mini adulto que tiene sus propias decisiones y sus propios gustos muy diferenciados a los de sus hermanos», explicó.
Por ello, ha comenzado a organizar planes pensados exclusivamente para él, alejados de las actividades que realiza con los pequeños de la casa. Uno de esos momentos especiales fue acudir juntos al concierto del cantante Omar Courtz, una experiencia que, según cuenta, disfrutaron enormemente y que le permitió conectar con los gustos e intereses de su hijo mayor. Otro de los asuntos sobre los que habló fue la reforma de la vivienda en la que espera instalarse a partir del próximo mes de septiembre. Jessica Bueno confesó que este proyecto personal se ha convertido en una de sus mayores ilusiones y que gran parte de su verano está girando alrededor de las obras y de todos los preparativos para la mudanza.
No obstante, quiso dejar muy claro que esa nueva casa está pensada exclusivamente para ella y sus hijos. A pesar del buen momento sentimental que atraviesa junto a su actual pareja, Roberto, la modelo descartó que ambos vayan a convivir próximamente. «No, esa casa es para mis hijos y para mí. No se sabe en un futuro qué pasará, pero en principio no. Vamos muy poquito a poco», explicó, dejando claro que prefiere seguir construyendo la relación sin precipitarse y priorizando la estabilidad de sus hijos. En el plano profesional, la sevillana tampoco puede ocultar el excelente momento que atraviesa. Jessica Bueno aseguró sentirse profundamente agradecida por la cantidad de proyectos que están llegando tanto en televisión como en redes sociales, donde se ha consolidado como una de las creadoras de contenido más cotizadas.
La modelo quiso destacar que todas las campañas publicitarias que realiza responden a una filosofía muy concreta y que únicamente acepta colaborar con marcas cuyos valores comparte plenamente. «Todo lo que promociono es porque realmente lo uso y lo creo», afirmó, subrayando su compromiso con la autenticidad en un sector donde la imagen lo es todo. Con una agenda cargada de compromisos y una vida familiar que exige una constante reorganización, Jessica Bueno demuestra que, pese a las polémicas, su prioridad sigue siendo el bienestar de sus hijos y su desarrollo profesional.
