Un nuevo episodio de calor extremo se perfila en el horizonte meteorológico español. Tras unos días de temperaturas más moderadas, los termómetros volverán a dispararse a partir del lunes 27 de julio con la posible llegada de la que sería la cuarta ola de calor del verano. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y del portal, una dorsal subtropical procedente del norte de África se estacionará sobre la península ibérica, generando una cúpula de calor que recalentará el ambiente en superficie y provocará un calor extremo.

El lunes, las temperaturas oscilarán entre 36 y 38 grados de forma generalizada en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. También se registrarán picos similares en Galicia, el litoral de las Rías Baixas, el suroeste de A Coruña y el interior de Cataluña. A 1.400 metros de altura, en la zona centro se esperan valores de 22 a 24 grados, lo que indica una masa de aire muy cálida. A partir del martes, el calor se generalizará por todas las comunidades autónomas, salvo en los archipiélagos. Se superarán los 35 grados en toda la península, y en los valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro, así como en la meseta sur, el interior de Galicia y la Comunidad de Madrid, se alcanzarán entre 36 y 38 grados. En provincias como Cáceres, Badajoz, Ciudad Real, Sevilla, Córdoba y Jaén se esperan más de 40 grados a la sombra.

El miércoles será el día más crítico, con temperaturas de 40 a 42 grados en los cuatro principales valles fluviales: Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro. Este calor extremo se mantendrá al menos hasta el jueves y el viernes, aunque en el oeste peninsular podría comenzar a remitir al final de la semana. La AEMET aún no ha confirmado oficialmente la ola de calor, pero los modelos apuntan a que se cumplirán los criterios necesarios para declararla. De confirmarse, sería la cuarta ola de calor del verano, un dato que pone de relieve la frecuencia de estos episodios en los últimos meses.

Este nuevo episodio se suma a un verano marcado por temperaturas récord y olas de calor consecutivas. La repetición de estos fenómenos ha encendido las alarmas sobre los efectos del cambio climático en la región mediterránea. En Alicante, por ejemplo, expertos como el climatólogo Jorge Olcina ya advierten de que el verano del futuro se está anticipando, con temperaturas cada vez más altas y prolongadas. Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de hidratarse constantemente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a los colectivos más vulnerables, como mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

Ante la previsión de temperaturas extremas, se recomienda mantenerse informado a través de fuentes oficiales como AEMET y seguir las indicaciones de protección civil. El calor intenso no solo afecta a la salud, sino que también incrementa el consumo eléctrico por el uso masivo de aire acondicionado y eleva el riesgo de incendios forestales en amplias zonas del interior. Varias comunidades autónomas podrían activar protocolos de alerta en los próximos días para coordinar recursos sanitarios y de emergencia. La población debe extremar las precauciones, especialmente en las horas de mayor insolación, y evitar actividades al aire libre cuando los termómetros superen los 38 grados. La previsión indica que, tras el viernes, podría producirse un leve descenso de las temperaturas en el oeste, pero el calor intenso persistirá en el este y sur peninsular durante el fin de semana.