El delantero del Barcelona y de la selección española Lamine Yamal ha acaparado la atención mediática durante el Mundial 2026 no solo por su rendimiento deportivo, sino también por el lujoso collar que lució en la rueda de prensa previa a la semifinal contra Francia. La joya, valorada en torno a 150.000 euros, está elaborada en oro rosa y diamantes, y se ha convertido en uno de los temas más comentados del torneo.

El propio futbolista aclaró el origen de la pieza durante su comparecencia ante los periodistas. «No es un regalo porque lo he comprado yo. Bueno, digamos que es un regalo de mi parte», explicó entre sonrisas, dejando claro que el collar representaba un autorregalo con motivo de su 19 cumpleaños. La aclaración disipó las dudas sobre si se trataba de un obsequio de algún patrocinador o marca de lujo.

El diseño del collar responde a las tendencias más exclusivas de la alta joyería. Está compuesto por tres filas superiores de estilo tenis, una de las modas más cotizadas en el mercado del lujo, caracterizadas por una línea continua y flexible de piedras preciosas engastadas de forma individual que crean un efecto uniforme de gran brillo. En esta pieza, los diamantes aparecen ordenados de menor a mayor tamaño, mientras que una cuarta fila incorpora una sucesión de esferas recubiertas con pavé de diamantes.

Aunque diversas publicaciones especializadas sitúan su valor alrededor de los 150.000 euros, algunos medios italianos llegaron incluso a estimar que podría alcanzar cifras cercanas al medio millón de euros. La exclusividad de la joya ha generado un enorme revuelo en redes sociales, donde millones de seguidores analizan cada detalle de las apariciones del futbolista fuera del terreno de juego.

La elección de esta pieza no resulta casual. En los últimos meses, Lamine Yamal ha convertido las joyas de gran tamaño en una de sus señas de identidad. Cada aparición del futbolista fuera del césped genera una enorme repercusión, y durante este Mundial ya había mostrado otras piezas igualmente llamativas. Antes del encuentro de octavos de final, en el que España superó con claridad a Austria, el delantero apareció con otra cadena de diamantes acompañada por un colgante inspirado en Batman y el número 304, una referencia muy personal al código postal de Rocafonda, el barrio de Mataró donde creció.

Ese vínculo con sus orígenes también aparece reflejado en otra de las cadenas que ha llevado durante la concentración mundialista. En ella figura nuevamente el número 304, acompañado por las letras M y S, iniciales de sus padres, Mounir y Sheila, dos personas a las que el futbolista ha citado en numerosas ocasiones como pilares fundamentales de su carrera. Estas referencias personales contrastan con el lujo de las piezas, pero refuerzan la conexión del jugador con su pasado.

El gusto de Lamine Yamal por los objetos exclusivos ya había despertado comentarios durante el último año. La celebración de su mayoría de edad, organizada en verano, acaparó titulares por el despliegue de lujo y por la presencia de numerosos invitados del mundo del deporte. Desde entonces, la imagen del joven internacional ha quedado asociada con frecuencia a coches de alta gama, villas privadas, yates y joyas, consolidando un estilo de vida que muchos comparan con el de las grandes estrellas del fútbol internacional.

Sin embargo, el protagonismo de Lamine Yamal durante las últimas semanas ha estado marcado, sobre todo, por el aspecto deportivo. Aunque llegó al Mundial condicionado por unas molestias físicas derivadas de una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda, el extremo fue recuperando protagonismo a medida que avanzó el torneo y terminó formando parte del grupo que ha llevado a España hasta el título. El combinado dirigido por Luis de la Fuente firmó un campeonato sobresaliente tanto por sus resultados como por su solidez defensiva, superando la fase de grupos y eliminando a sus rivales en las eliminatorias hasta alcanzar la final.

En el partido decisivo, España derrotó a Argentina por 1-0, devolviendo al país a lo más alto del fútbol mundial. El triunfo culminó unas semanas inolvidables para el extremo, que pocos días antes había celebrado su cumpleaños con el llamativo collar. Fuera del terreno de juego, el interés mediático por el delantero continúa creciendo. Su vida personal también ha despertado mucha atención, y en los últimos meses ha sido relacionado con la influencer Inés García.

Con el título mundial ya en sus manos y un futuro que parece no tener límites, Lamine Yamal afronta ahora una nueva etapa. Su talento sobre el césped, unido a una imagen pública cada vez más seguida, lo ha convertido en una de las figuras más mediáticas del fútbol internacional. La combinación de éxito deportivo y un estilo de vida marcado por el lujo y la exclusividad promete mantenerlo en el centro de la atención mediática durante los próximos años.