Rafa Jódar comenzó con buen pie su participación en el ATP 500 de Washington al imponerse al francés Arthur Fils por 7-6(5) y 6-3 en un partido que duró una hora y 52 minutos. El tenista de Leganés, actual número 24 del ranking mundial, logró así el pase a los octavos de final, donde se medirá al japonés Kei Nishikori. El encuentro no era sencillo para Jódar, ya que Fils, a pesar de sus problemas físicos, está considerado uno de los jugadores con mayor potencial del circuito. El galo, originario de Bondoufle, ha demostrado un tenis de primer nivel que le habría permitido instalarse en el top-10 mundial de no ser por las lesiones.
El primer set fue muy disputado, con roturas de servicio iniciales por ambos lados y una intensidad que se mantuvo hasta el desempate. En el tie-break, Jódar aprovechó su tercera bola de set para llevarlo por 7-5. En la segunda manga, el español logró un break decisivo en el tercer juego, colocándose 2-1 arriba con su saque. Fils pidió atención médica, pero no pudo frenar la inercia de un Jódar que cerró el partido con solvencia. «Nunca quieres empezar con un break abajo, pero así es como se ha presentado el partido. Hay que aceptarlo y pensar que en mis juegos al resto también puedo hacer mucho daño, y así ha sido. He recuperado el break muy, muy pronto en el set», analizó el madrileño tras el encuentro. Sobre el duelo en sí, añadió: «Hemos jugado a un gran nivel en los dos partidos. En el Godó, él subió su nivel en el segundo y tercer set. Son situaciones que se plantean en el partido y que no se pueden controlar. Al final, dos partidos a un nivel muy alto que se deciden por muy poco».
Este triunfo tiene un sabor especial para Jódar, ya que el torneo se celebra en Washington, ciudad muy cercana a Charlottesville, donde el año pasado estudió y compitió en la NCAA para la Universidad de Virginia. «Es un torneo que sé que está muy cerca de la universidad en la que estuve el año pasado y que venga mucha gente, compañeros del equipo y entrenadores a ver los partidos es algo que hace ilusión», declaró. «Verlos en las gradas disfrutando y animándome es una cosa que me alegra mucho», añadió. El de Leganés destacó el apoyo recibido de su entorno universitario, lo que le ha dado una motivación extra en este torneo que abre la gira norteamericana de pista dura.
El ATP 500 de Washington marca el inicio de la gira norteamericana sobre pista dura, que continuará con los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati antes de culminar en el US Open. Para Jódar, este torneo es una oportunidad de sumar puntos valiosos y seguir escalando en la clasificación. Su próximo rival, Kei Nishikori, viene de remontar al chino Shang en tres sets (6-7(3), 6-3 y 6-4), por lo que el duelo promete intensidad. Nishikori, ex número 4 del mundo, sigue mostrando su clase a pesar de las lesiones, y será un examen exigente para el joven español.
Con esta victoria, Jódar venga también la derrota sufrida en las semifinales del Conde de Godó ante el propio Fils, un precedente que añade valor al triunfo. El tenista español mostró solidez en los momentos clave y supo mantener la iniciativa, como él mismo destacó: «Pude llevar siempre la iniciativa en el primer set e hice un gran trabajo en los puntos importantes, tanto en el desempate como en la segunda manga». La afición española sigue con atención la progresión de Jódar, que busca consolidarse entre la élite del tenis mundial. A sus 22 años, el madrileño combina la potencia de su juego con la madurez táctica que adquirió en la universidad estadounidense, un bagaje que le está permitiendo competir de igual a igual con los mejores del circuito.
El partido entre Jódar y Fils comenzó con sendas roturas de servicio, pero a partir de ahí ambos defendieron su saque en un intenso primer set hasta llegar al tie-break. En el desempate, el de Leganés se mostró más firme y se impuso por 7-5. En el segundo set, tras el break tempranero, el español controló el partido con autoridad, apoyado en un primer servicio sólido y una derecha profunda. Fils, visiblemente mermado físicamente, no pudo encontrar respuestas. Jódar cerró el duelo con un juego en blanco, mostrando la confianza que le ha llevado a situarse entre los 25 mejores del mundo. El torneo de Washington cuenta con la participación de varios top-20, lo que convierte la gira en una prueba de fuego para las aspiraciones de Jódar de cara al US Open.
