La situación de los incendios forestales en España continúa siendo crítica y la Comisión Europea ha advertido que el fuego «no está bajo control todavía», mientras llegan refuerzos de Grecia, Italia, Portugal y Turquía para apoyar a las autoridades españolas. Según fuentes comunitarias, ya se han desplegado dos aviones procedentes de Grecia, otros dos desde Italia y tres vehículos terrestres de Portugal. Además, se espera la llegada de dos helicópteros desde Turquía en las próximas horas, lo que permitirá ampliar la capacidad de respuesta aérea en las zonas más afectadas.

El Mecanismo Europeo de Protección Civil ha coordinado el despliegue de 134 bomberos y 41 vehículos enviados por Portugal, y la Comisión Europea cifra en más de 80.000 las hectáreas quemadas en España. Las fuentes comunitarias subrayan que los incendios son «muy complejos» y «difíciles de extinguir» porque afectan tanto a áreas residenciales como industriales. Esta situación obliga a dividir los recursos disponibles entre la protección de vidas humanas y bienes materiales, lo que ralentiza las tareas de extinción y exige una coordinación constante con las autoridades locales.

Francia también enfrenta una ola de incendios similar. Bajo el mismo mecanismo europeo, se han desplegado seis aeronaves en territorio galo: dos aviones de Portugal, dos de Suecia, un Canadair de Croacia y un helicóptero checo, además de otro helicóptero belga. Asimismo, Suiza ha enviado un helicóptero adicional que opera fuera del mecanismo comunitario. Francia ya ha registrado más de 42.000 hectáreas quemadas en la última ola de fuegos y acumula 115.000 hectáreas desde el primer incendio de la temporada. Bruselas señala que la situación allí tampoco está bajo control.

El Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea es un sistema de solidaridad entre los 27 Estados miembros y los países asociados, como Noruega, Islandia, Turquía, los Balcanes Occidentales, Ucrania y Moldavia. Su centro de coordinación, conocido como ERCC, opera las 24 horas del día, los siete días de la semana, para gestionar solicitudes de asistencia y ofertas de ayuda. La UE cuenta además con la Reserva Europea de Protección Civil, un conjunto de capacidades prefinanciadas que garantizan la interoperabilidad, y con RescUE, una «red de seguridad» que complementa las capacidades nacionales cuando las ofertas espontáneas no son suficientes. Solo la asistencia aceptada recibe apoyo operativo y cofinanciación del transporte.

Este verano, la Unión ha preposicionado a más de 770 bomberos de 14 países diferentes en zonas de alto riesgo, incluyendo España, Portugal, Francia, Italia, Grecia y Chipre. Estos equipos no solo ayudan en la respuesta inmediata a los incendios, sino que también intercambian buenas prácticas para mejorar la coordinación futura. La portavocía del Ejecutivo comunitario destacó que la colaboración internacional es clave para hacer frente a incendios «cada vez más complejos» y que exigen una respuesta eficiente y rápida. La ayuda de países como Grecia, Italia, Portugal y Turquía demuestra la importancia de la solidaridad europea en momentos de emergencia, mientras la Comisión Europea monitorea en tiempo real la evolución de los focos activos en la península ibérica.