El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha cifrado en 72 los migrantes fallecidos al intentar cruzar a nado la frontera desde Marruecos durante la entrada masiva registrada el pasado jueves, jornada en la que unas 50.000 personas accedieron a la ciudad autónoma. En una comparecencia ante los medios celebrada este domingo, el delegado lamentó la muerte de estas «personas inocentes» y aseguró que el Ejecutivo trabajará para agilizar los expedientes de quienes entraron de forma irregular con el fin de ejecutar las devoluciones «lo antes posible».
Pérez Triano explicó que la presión migratoria obligó a reforzar el dispositivo de seguridad hasta reunir a casi 3.000 efectivos entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Fuerzas Armadas, desplegados en la zona «el tiempo que sea necesario». También señaló que en la vía pública «queda mucha menos gente de la que entró» gracias a las «muchísimas salidas» registradas, aunque admitió que resulta complicado ofrecer una cifra definitiva en estos momentos.
En el plano humanitario, el delegado aseguró que se trabaja de forma coordinada con el Ministerio de Inclusión para organizar una atención adecuada «a la mayor brevedad», después de que el volumen de llegadas desbordara los recursos disponibles. Según detalló, se está suministrando agua, se ha activado la Cruz Roja y se continúan gestionando los medios necesarios para cubrir las necesidades básicas de las personas que permanecen en la ciudad.
Durante su intervención, Pérez Triano criticó la presencia en Ceuta de «grupos de extrema derecha» que, a su juicio, han acudido «con el único objetivo de aprovecharse de las dificultades para sembrar odio, división y miedo». Subrayó que Ceuta es «una tierra de convivencia, de diversidad y de respeto» y aseguró: «No necesitamos lecciones de los que solo pretenden sacar rédito político de la preocupación de nuestros barrios».
La delegación del Gobierno, según reveló el propio delegado, no dispuso de «ningún tipo de información» previa sobre el cruce masivo hasta que se detectó a las personas accediendo por el límite fronterizo «de esa manera». No obstante, destacó que el escenario actual en la ciudad «no tiene nada que ver con las primeras 24 horas». En cuanto a los actos previstos, como la procesión y la ofrenda floral, avanzó que mantendrá una reunión con los mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil para ultimar los detalles de seguridad, aunque los cuerpos policiales no ven, en principio, inconveniente para su celebración.
Entre las víctimas mortales se encuentra Faten Ben Amar El Azizi, una futbolista marroquí de 20 años que estaba considerada una de las grandes promesas del fútbol femenino de su país. La joven, que pertenecía al Atlético Tetuán, perdió la vida al intentar cruzar a nado hacia Ceuta después de ser arrastrada por las fuertes corrientes del mar, según informaron medios locales. Su club confirmó el fallecimiento en un comunicado en el que señaló que la jugadora no buscaba «fama ni aventura, sino una vida mejor y un futuro en el que creía al otro lado de la frontera».
La entrada masiva del pasado jueves ha disparado la tensión en la ciudad autónoma, donde el Gobierno mantiene un dispositivo reforzado mientras se gestionan los retornos. Las autoridades no han querido dar aún una cifra exacta de personas que continúan en la vía pública, pero el delegado insistió en que la situación ha mejorado respecto a las primeras horas de la crisis.
