La condena a nueve años de inhabilitación por prevaricación impuesta a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha provocado un fuerte enfrentamiento político entre el Ejecutivo y el Partido Popular. La resolución judicial, conocida este martes en plena jornada parlamentaria y minutos antes de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, desató una cascada de reacciones desde ambos bloques.

El Gobierno confía en que las instancias superiores reviertan el fallo. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, aseguró que respetan la decisión judicial aunque discrepan de su contenido. «Respetamos la sentencia, pero no la compartimos. Confiamos en la Justicia y en que en instancias superiores se constate la inocencia de David Sánchez», afirmó. La ministra recordó que durante el procedimiento «nunca se personó ningún perjudicado» y que la Fiscalía solicitó la absolución tanto de David Sánchez como del presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, se pronunció a través de sus redes sociales para criticar la resolución judicial, al considerar que «tensa la costura de nuestras instituciones». Sostuvo que el procedimiento tiene como «única finalidad derribar a un Gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas». Desde el PSOE también mostraron un respaldo cerrado a los condenados. La secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, reiteró que tanto David Sánchez como Miguel Ángel Gallardo «son inocentes» y cuentan con el apoyo de la formación. «Cuando se persigue a personas inocentes por ser familiares del presidente del Gobierno y el ruido se impone a los hechos, pierde la democracia. Perdemos todos», señaló.

El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, calificó la resolución como una «auténtica barbaridad» y acusó a la oposición de haber impulsado una estrategia de desgaste contra el entorno del presidente. «No se ha perseguido a una persona por un delito; se ha perseguido al hermano de Sánchez», declaró en los pasillos de la Cámara Baja.

Por el contrario, la condena sirvió al Partido Popular para redoblar su ofensiva contra Pedro Sánchez. El secretario general del PP, Miguel Tellado, aseguró que se trata de un nuevo revés judicial para el entorno del presidente del Gobierno. «La Justicia ha vuelto a fallar en contra de su entorno», afirmó. El líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, recordó unas declaraciones previas del presidente en las que defendía que «la verdad acabaría imponiéndose» y aseguró que esta resolución constituye «la tercera condena a su entorno». Asimismo, defendió que «nadie está por encima de la ley, sea familia de quien sea», considerando que esto demuestra la fortaleza del Estado de Derecho.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, consideró que la sentencia supone un motivo suficiente para que Pedro Sánchez abandone el cargo y convoque elecciones generales. «Esto, en cualquier país, haría caer a cualquier Gobierno», afirmó. Muñoz calificó la jornada como un «día histórico» al sostener que es la primera vez en democracia que un presidente del Gobierno tiene a un familiar condenado. Además, reprochó que Sánchez se encontrara en Francia durante la jornada, mientras, a su juicio, «los escándalos sacuden constantemente a su entorno».

Diversos dirigentes populares también se pronunciaron a través de las redes sociales. La vicesecretaria Carmen Fúnez aseguró que la sentencia «no solo inhabilita a David Sánchez, sino también a su hermano». Juan Bravo señaló que el «responsable» es Pedro Sánchez, mientras que Cuca Gamarra afirmó que «el sanchismo está entre rejas e inhabilitado», criticando además lo que considera intentos del PSOE por obstaculizar la actuación de la Justicia.

La condena se suma a otras resoluciones judiciales que han afectado al entorno del Gobierno, como las sentencias contra el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz y el exministro de Transportes José Luis Ábalos. El PP considera que estos casos demuestran un patrón de comportamiento que debería llevar al presidente a dimitir. Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene su confianza en la inocencia de David Sánchez y ha anunciado que recurrirá la sentencia ante instancias superiores, en un pulso político que promete prolongarse en las próximas semanas.