El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado este sábado a las administraciones públicas que se preparen para un verano «muy complicado» en materia de incendios forestales, en un contexto en el que varios fuegos están poniendo en jaque a los servicios de extinción en casi toda España. Durante la clausura del XVI Congreso Nacional de Nuevas Generaciones del PP, celebrado en Valladolid, Feijóo pidió que se tengan «todos los medios disponibles» y se prevean «las capacidades extraordinarias que sean precisas» para hacer frente a las próximas semanas, que, según advirtió, «serán muy exigentes».

El presidente del Partido Popular comenzó su intervención con un «recuerdo emocionado» hacia las 12 víctimas mortales que ya ha dejado el incendio forestal declarado el pasado jueves en Los Gallardos, Almería, así como hacia sus familias y todas las personas que están sufriendo las consecuencias de este «horror». Feijóo también tuvo palabras para el «pueblo andaluz en su conjunto», al señalar que «la desgracia vuelve a cebarse» con esa tierra, tras las fuertes inundaciones de hace unos meses y el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en el que fallecieron 46 personas.

El jefe de la oposición agradeció la labor de los bomberos, Protección Civil y los voluntarios que «se juegan la vida» para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Asimismo, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que «tome precauciones, sea responsable y esté atenta a las indicaciones» de las autoridades. Feijóo insistió en que las administraciones deben tener «todos los medios disponibles» y prever «las capacidades extraordinarias que sean precisas», porque «esa es la política que esperan los ciudadanos, la que une, la que está a la altura cuando más se necesita» y la que garantiza su seguridad.

Por su parte, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, se desplazó este sábado hasta el Puesto de Mando Avanzado instalado en la localidad de Turre (Almería) para supervisar las labores de extinción del incendio de Los Gallardos. Acompañado por la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, y por el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, Bolaños reivindicó la «cooperación institucional» como la dinámica a seguir ante esta emergencia.

El ministro evitó entrar a valorar la decisión de la Junta de Andalucía de no activar la aplicación Es-Alert para avisar a la población afectada por el fuego. «Son decisiones que se adoptan desde criterios técnicos», afirmó Bolaños, quien añadió que no tiene «una opinión que pueda ni desautorizar esa decisión, ni siquiera cuestionarla». En su lugar, defendió que «no es el momento ahora de que entremos en esas dinámicas» de críticas políticas, sino que «es el momento de la cooperación institucional», de que «todas las instituciones estemos de la mano» y de que los servidores públicos sepan que sus responsables políticos están «trabajando codo con codo».

Bolaños destacó que todas las administraciones —Gobierno de España, Junta de Andalucía, Diputación Provincial y ayuntamientos afectados y de los alrededores— están trabajando de forma coordinada para estabilizar cuanto antes el incendio. Además, señaló que las condiciones meteorológicas de este sábado son favorables, lo que abre una «ventana de oportunidad» para atacar las llamas, por lo que espera «tener noticias muy positivas» a lo largo del día.

El incendio forestal de Los Gallardos, declarado el jueves, se ha convertido en el más grave de este siglo en España por número de víctimas mortales. El balance provisional es de 12 fallecidos, 23 personas desaparecidas y ocho heridos, mientras que más de 1.400 vecinos permanecen desalojados de sus viviendas ante la evolución de las llamas. El fuego ha arrasado ya alrededor de 4.000 hectáreas y mantiene varios frentes activos, con reactivaciones que complican las labores de extinción. Los municipios de Los Gallardos, Bédar y otros núcleos cercanos concentran las principales afecciones, y continúan los desalojos preventivos y el confinamiento de algunas localidades debido a la intensa presencia de humo.

Más de 500 efectivos, entre personal del Plan INFOCA, bomberos, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), trabajan para contener un fuego que sigue activo y cuya evolución sigue siendo muy complicada. La tragedia ha reabierto el debate sobre la preparación de las administraciones ante la temporada de incendios, que este año se presenta especialmente dura debido a las condiciones climáticas adversas.