La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha declarado este viernes ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que la exmilitante del PSOE Leire Díez no tuvo ninguna influencia en la apertura de las investigaciones internas del instituto armado. González, que comparece como investigada en el marco del caso que indaga una supuesta trama para desestabilizar procedimientos judiciales relacionados con el PSOE o el entorno de Pedro Sánchez, afirmó que la vinculación que hace la Unidad Central Operativa (UCO) entre sus encuentros con Díez y la apertura de tres informaciones reservadas «no encaja ni a martillazos».
Durante el interrogatorio, la abogada de González preguntó directamente si la señora Leire había tenido algo que ver en la apertura de las investigaciones reservadas que se examinan en la causa. «No tiene nada que ver», respondió la directora de la Guardia Civil. «Si ustedes cogen la línea temporal, no encaja ni a martillazos», añadió, en referencia a la supuesta conexión que la UCO establece entre sus reuniones con Díez y el inicio de tres indagaciones internas por noticias publicadas relacionadas con investigaciones de la propia UCO.
González explicó que las tres publicaciones que motivaron las informaciones reservadas justificaban sobradamente su apertura. En dos de ellas aparecían conversaciones del presidente del Gobierno que, entre otros actores, estaban en poder de la UCO, al menos en parte. Otra estaba vinculada a la publicación de direcciones de correo de la mujer y el hermano de Sánchez a partir de uno de los 10.000 mensajes incautados por la UCO. La tercera se produjo después de que el diario El Mundo titulara a toda página que el teniente general Llamas era «un peón de Marlaska», citando fuentes conocedoras del conflicto entre el DAO y la UCO.
«Los hechos son los hechos que son, los que provocan esas informaciones reservadas, como se han producido a lo largo de todo este tiempo», señaló González, quien defendió que las investigaciones internas se abrieron por hechos concretos y no por presiones externas. «¿Es como si me dijera reciben presiones las comandancias de la Guardia Civil? Porque a lo largo de estos dos años se han abierto siete informaciones reservadas sobre hechos concretos y determinados. La de Madrid por una cosa, la de Cantabria, por otra, la de Almería, por otra, la de Asturias por otra. No es que ha habido hechos que nos han llevado a abrir informaciones reservadas para analizarlos, para investigarlos y para concluirlos. Nada más», concluyó.
Otro de los puntos clave de la declaración fue la relación de González con Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE. La directora de la Guardia Civil negó rotundamente que Leire Díez llegara a ella a través de Cerdán. «No, nunca. Y como hay obra publicada lo puedo decir. Nadie que viniera a mi puerta bajo el mando o la vía de Santos Cerdán era bien recibido. O sea que todo el mundo sabe, hay artículos publicados sobre el listado de víctimas de Santos Cerdán y una de ellas soy yo. No, nunca he tenido ninguna relación buena con Santos Cerdán. No he tenido nada que ver nunca con Cerdán. Y no. Por lo tanto, no creo que utilizara nunca esa vía de acceso», afirmó.
González aseguró que, de haber sabido que Díez acudía de parte de alguien del PSOE, no la habría recibido. «No hubiera sido una buena tarjeta de presentación», dijo, según fuentes presentes en la sala. La directora general reconoció que varios diputados socialistas le trasladaron en su día que ella figuraba entre los que Cerdán no consideraba «de los suyos». Citó el precedente de la diputada Adriana Lastra, de quien dijo que «también es un poco eso». González situó el origen de sus roces con Cerdán en el Congreso de los Diputados, a raíz del caso conocido como «Tito Berni», episodio que marcó el inicio del distanciamiento entre ambos.
La comparecencia de González se produce en un contexto de alta tensión política, ya que su imputación en el caso Leire Díez ha generado críticas desde el Gobierno y el PSOE, que consideran que la investigación busca desgastar al Ejecutivo. La directora de la Guardia Civil ha reiterado su inocencia y ha negado haber dado órdenes a la UCO para interferir en causas judiciales que afectan al Gobierno. El juez Pedraz continúa investigando la supuesta trama orquestada por Leire Díez, exmilitante del PSOE, para desestabilizar procedimientos relacionados con el partido o con el entorno de Pedro Sánchez.
