La Familia Real ha celebrado este martes su tradicional recepción estival en los jardines del Palacio de Marivent, en Palma, donde el rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina emérita Sofía han saludado uno a uno a más de 600 representantes de la sociedad balear.

La cita, convertida ya en una de las citas institucionales más esperadas del verano en las islas, reunió a personalidades de la política, la economía, el arte, la cultura y el deporte del archipiélago. La recepción se celebró por quinto año consecutivo en Marivent, la residencia de los Reyes en Mallorca, después de que en 2022 la Casa Real decidiera trasladar el evento desde el Palacio de la Almudaina.

El calor asfixiante marcó de nuevo la velada y relajó el protocolo de vestimenta, con numerosas guayaberas entre los asistentes masculinos. El Rey, por segundo año consecutivo, optó por una guayabera, en esta ocasión de color azul marino. La reina Letizia lució un vestido midi blanco a rayas con manga a tres cuartos, mientras que la princesa Leonor eligió un conjunto de dos piezas largo en tonos naranjas y azules. La infanta Sofía vistió un vestido largo en rosa y blanco con cinturón dorado, y la reina Sofía un vestido de manga larga con estampado de flores y un pequeño bolso de lentejuelas.

En el plano político, la presidenta del Govern, Marga Prohens, encabezó la representación institucional acompañada de la práctica totalidad de sus consellers, y durante el besamanos se detuvo unos segundos para conversar con la reina emérita. También asistieron la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol; el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne; el alcalde de Palma, Jaime Martínez; el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, y las secretarias de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, y de Seguridad, Aina Calvo. Igualmente acudieron los presidentes de los consells de Mallorca, Ibiza y Formentera, así como miembros de buena parte de los partidos con representación en las instituciones del archipiélago.

Como viene siendo habitual, Més per Mallorca volvió a declinar la invitación de la Casa Real en señal de oposición a una institución que consideran «hereditaria» e «incompatible con los valores democráticos».

Fuera del ámbito político, el cantante mallorquín Jaume Anglada, recuperándose del atropello que sufrió el pasado verano, se convirtió en uno de los protagonistas de la noche al detenerse a saludar a todos los miembros de la Familia Real, especialmente al Rey, con quien mantiene una relación de amistad personal.

La recepción también contó con representantes del mundo empresarial, como la presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares, Carmen Planas; el consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer; los presidentes de la Federación Hotelera de Mallorca, Javier Vich, y de la Asociación de Cadenas Hoteleras, Carolina Quetglas, así como los chefs Koldo Royo y Andreu Genestra y el director del Atlàntida Mallorca Film Fest, Jaume Ripoll.

Del ámbito de la seguridad y la justicia destacaron la presencia del director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Luis Santafé, y de su sucesor al frente de la Jefatura Superior de Baleares, José Antonio Puebla, además del jefe de la Guardia Civil en el archipiélago, Alejandro Hernández. También acudieron el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, Carlos Gómez, y el fiscal superior, Adrián Salazar.

Como es habitual, la Casa Real quiso abarcar diversos sectores de la sociedad balear, con invitados procedentes de colegios oficiales, organizaciones empresariales y sindicales, confesiones religiosas, fundaciones y asociaciones. El chef mallorquín con estrella Michelin Santi Taura fue el encargado del catering, elaborado con productos de la tierra como el tumbet, el porc negre y el flaó ibicenco.

Entre los representantes de los medios de comunicación invitados a la recepción se encontraban Eduardo Inda y Pilar Losantos, director y presidenta de OKDIARIO.