El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cargado con dureza contra el expresidente Mariano Rajoy después de que este publicara una columna de opinión en la que se refería a la selección francesa de fútbol con un comentario que ha sido ampliamente criticado por su contenido racista. En su artículo, Rajoy alababa el nivel del combinado galo, pero añadía la frase «eso sí, sin franceses», en clara alusión al origen de muchos de sus jugadores. La reacción de Sánchez no se hizo esperar: en un mensaje publicado en su perfil de la red social X, el jefe del Ejecutivo escribió: «Que gane el mejor y que pierda el racismo».
En su respuesta, Sánchez subrayó que «hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel», mientras que otros, como él, la miden «por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él». El presidente añadió que «España es de quien la ama y la trabaja, no de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas». El mensaje concluyó con una referencia a la próxima semifinal del Mundial entre España y Francia: «Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo».
Las declaraciones de Rajoy, publicadas en el diario El Debate tras la clasificación de España para las semifinales del torneo, han provocado una oleada de reacciones tanto en España como en Francia. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó las palabras del expresidente español de «absolutamente inaceptables» en una entrevista concedida a la cadena BFM TV. Nuñez defendió que «Francia es un país diverso donde todo el mundo puede desarrollarse» y que «hay una Francia, simplemente, que es una República en la que todo el mundo debe poder encontrar su lugar».
El ministro francés también señaló que comentarios como el de Rajoy «no reflejan en absoluto lo que es Francia» y que «no damos una imagen de esperanza a muchos jóvenes que viven en los barrios y que son ciudadanos de la república». Por su parte, la Embajada de Francia en España emitió un comunicado en el que recordó que «todos los jugadores de la selección francesa son franceses» y que, «de los 26 jugadores, 23 nacieron en Francia». La nota diplomática añadió que los tres jugadores restantes, aunque nacieron en el extranjero, también poseen la nacionalidad francesa.
La ministra delegada para la Igualdad de Género y la Lucha Contra la Discriminación de Francia, Aurore Bergé, calificó las declaraciones de Rajoy de «resbalones racistas repetidos e insoportables». Bergé mostró su orgullo por la selección francesa y afirmó que «el equipo de Francia muestra lo mejor de nosotros mismos: una Francia que gana, que se atreve, que juega en equipo, que resiste en la adversidad». La ministra subrayó que «es hora de que cesen y de que el deporte vuelva a ser deporte: un lugar donde se juzga por el talento y por ningún otro criterio».
La ministra para los Territorios de Ultramar, Naïma Moutchou, fue aún más lejos al pedir a la Federación Francesa de Fútbol que emprenda «todas las acciones legales posibles» contra las afirmaciones de Rajoy. Moutchou denunció que «a cada victoria de los Bleus, resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas» y que estos comentarios «no son deslizamientos, sino un odio metódico y banalizado de Francia y de lo que representa». La polémica ha estallado a tan solo dos días de la semifinal del Mundial entre España y Francia, un partido que debería centrar la atención en el talento deportivo de jugadores como Mbappé o Lamine Yamal, pero que ahora se ve empañado por la controversia política.
Las reacciones institucionales desde Francia han sido contundentes y unánimes en la condena de las palabras de Rajoy. El Gobierno francés ha dejado claro que comentarios como el del expresidente español no tienen cabida en una sociedad que valora la diversidad y la integración. Mientras tanto, en España, la respuesta de Sánchez ha situado el debate en el terreno de la lucha contra el racismo y la defensa de una visión inclusiva de la nacionalidad. La polémica ha reabierto el debate sobre cómo se aborda la identidad nacional en el contexto del deporte, un ámbito donde la mezcla de orígenes es cada vez más frecuente y donde el talento debería ser el único criterio de valoración.
