Un testigo clave en el caso que investiga a la exmilitante del PSOE Leire Díez ha declarado este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que ella se presentó ante él como alguien que hablaba en nombre de «el one», en clara alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Daniel Mateos, colaborador de la Guardia Civil y quien puso en contacto a Díez con el comandante Rubén Villalba —imputado en el caso Koldo—, afirmó que la expresión le hizo sospechar desde el primer momento.
Mateos explicó que conoció a Leire Díez a través de un amigo común, Fran Ortega, y que ella alegó venir de parte del PSOE para contactar con Villalba. Inicialmente, el testigo aseguró que le pareció «una fantasma», pero al consultar con Koldo García —recientemente condenado por el Tribunal Supremo junto al exministro José Luis Ábalos—, este le aseguró que Díez trabajaba para el «número tres» del partido, Santos Cerdán, y que tenía acceso a ministros, secretarios de Estado e incluso al presidente. Con esa información, Mateos accedió a organizar una reunión.
El encuentro se produjo en marzo de 2025 en un bar de Leganés. Mateos detalló que él mismo eligió el local, colocó cámaras para grabar la conversación y desplegó un operativo de hasta seis personas civiles para intentar obtener audio, aunque sin éxito. Antes de la cita, exigió que se requisaran teléfonos y dispositivos, y realizó un cacheo para evitar que Díez grabara nada. Durante la reunión, que Mateos no presenció, la exmilitante pidió ayuda a Villalba para destapar presuntos «trapos sucios» dentro de la Unidad Central Operativa (UCO), con la que mostraba una obsesión.
Mateos relató también una conversación en la que preguntó a Díez si «el one» se refería a Cristiano Ronaldo o a Florentino Pérez. Ella respondió que no, que era «por Pedro», en referencia al jefe del Ejecutivo. En una segunda reunión, el testigo y Villalba urdieron una estratagema para medir el poder real de Díez: le pidieron un destino en Roma para el comandante, con el objetivo de dejar un rastro administrativo de cualquier gestión. Mateos recordó que Díez, durante ese encuentro, solicitó su teléfono para recibir una llamada y, al descolgar, mencionó a «Mercedes», que el testigo supuso que era Mercedes González, directora general de la Guardia Civil. Sin embargo, la UCO solo ha registrado una llamada de 13 segundos entre ambas el 12 de febrero de 2025, en la que fue González quien llamó a Díez, lo que contradice la versión del testigo.
Además, Mateos declaró que Díez comentó que en Moncloa estaban «hartos» del director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil porque «le faltaba huevos», y que buscaban colocar al general Manuel Navarrete en su lugar. El testigo confesó que, pese a las dudas iniciales, llegó a dar credibilidad a la emisaria y que incluso sintió miedo, hasta el punto de ofrecer un informe verbal a un mando del Servicio de Información de la Benemérita. La declaración de Mateos añade más capas a una trama que busca determinar si existió una estructura encaminada a desestabilizar causas judiciales que afectaban al PSOE y al entorno de Sánchez.
