Decenas de ciudadanos se han concentrado ante la Delegación del Gobierno en Ceuta para protestar por la gestión de la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma, la peor desde 2021. Los manifestantes corearon consignas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre ellas el grito de «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!», reflejo del malestar por la respuesta que consideran insuficiente del Ejecutivo.

La protesta tuvo lugar en una jornada en la que la presión migratoria alcanzó su punto más álgido. Según la Guardia Civil, más de 5.000 personas habrían entrado en las últimas 24 horas, mientras que la televisión marroquí elevaba la cifra a 30.000 y los sindicatos policiales hablaban de unos 20.000. La mayoría de los migrantes proceden de Marruecos y muchos cruzaron a nado por la zona del Tarajal.

Ante la situación, el Gobierno ha decidido movilizar efectivos de las Fuerzas Armadas en Ceuta para apoyar a la Guardia Civil, que se encuentra desbordada. Desde Moncloa indicaron que los militares reforzarán al Instituto Armado en el ejercicio de sus competencias y que estarán coordinados por el mando de operaciones. No se ha precisado cuántos efectivos, pero procederán de unidades del Ejército de Tierra en la ciudad autónoma.

Además, el Ejecutivo ha previsto reforzar los medios de la Guardia Civil y la Policía Nacional. A los 80 agentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad desplegados se sumarán otros 40, y se reforzará la unidad de Seguridad Ciudadana. Se mantienen dos grupos de buceadores y embarcaciones del Servicio Marítimo, y se desplegará un helicóptero adicional. La intención es alcanzar 200 efectivos de las unidades de intervención de la Policía Nacional en los próximos días.

El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, había reclamado al Gobierno la declaración de emergencia nacional para cerrar fronteras y movilizar al Ejército. También la Asamblea regional, con el respaldo de todos los grupos, hizo un llamamiento en ese sentido. El Ministerio del Interior respondió que la emergencia nacional no está contemplada para crisis migratorias, sino solo para riesgos naturales y tecnológicos.

La crisis ha provocado reacciones políticas. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, apoyó al presidente ceutí y afirmó que «la situación es insostenible» y que hay que «recuperar el control» de las fronteras. Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, calificó lo ocurrido de «invasión» y consideró a Sánchez «principal promotor y culpable de todas sus consecuencias». Pedro Sánchez aseguró estar «volcado en dar una respuesta inmediata» y trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales.

La frontera entre Ceuta y Marruecos lleva días en situación crítica. Durante la protesta, algunos agentes fueron desplegados en la puerta de la Delegación del Gobierno, mientras continuaba la entrada de migrantes. En las imágenes difundidas se ve a algunos de ellos alabando a Sánchez mientras escapaban de los agentes; uno llegó a gritar «¡Viva España y viva Pedro Sánchez!», un contraste que ha aumentado la indignación entre los vecinos. Las medidas anunciadas por el Gobierno buscan aliviar la presión en los próximos días.