La Comisión Europea ha confirmado este viernes el envío a España de cuatro aviones especializados en la extinción de incendios forestales, tras la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil solicitada por las autoridades españolas. La medida responde a la grave situación que viven varias regiones del país, especialmente en Castilla y León, la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha, donde los fuegos han obligado a evacuar a miles de personas y han provocado la declaración de emergencia de interés nacional.

Los cuatro medios aéreos, dos Canadair CL-415 procedentes de Grecia y otros dos desde Italia, se desplegarán a lo largo de la jornada de hoy para reforzar las labores de extinción. La portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, explicó en rueda de prensa que la petición española se recibió durante la noche anterior y que la respuesta ha sido inmediata. «Ya hemos movilizado cuatro aviones junto con el servicio de imágenes por satélite Copernicus para apoyar la respuesta sobre el terreno», declaró Itkonen, quien añadió que existe una reserva de 777 bomberos preparada para intervenir si España lo solicita.

Los incendios más graves se concentran en la provincia de Ávila, en el término municipal de Burgohondo, donde unas 1.500 personas han sido evacuadas y otras 8.000 permanecen confinadas. En la Comunidad de Madrid, los fuegos de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Aldea del Fresno han obligado al desalojo de aproximadamente 10.000 vecinos. Más de 270 profesionales trabajan sobre el terreno con 40 medios terrestres para contener las llamas, que continúan sin perimetrar en varios frentes.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) fue la encargada de solicitar la activación del mecanismo europeo, un sistema creado en 2001 que permite a los Estados miembros y a diez países asociados compartir recursos ante catástrofes naturales o humanitarias. La Comisión Europea coordina la respuesta y financia al menos el 75 % de los costes operativos y de transporte de los despliegues. Este mecanismo ya fue utilizado recientemente por Portugal y Francia para hacer frente a incendios en sus territorios, y ha sido clave en emergencias como la pandemia de COVID-19, los terremotos en Turquía o las inundaciones en Europa del Este.

Desde Bruselas subrayaron que el cambio climático está incrementando la frecuencia, intensidad y dificultad de control de los incendios forestales, lo que hace indispensable la cooperación transfronteriza. «Ningún país puede mantener por sí solo todas las aeronaves y tripulaciones necesarias para cada emergencia. Al poner en común estos recursos, Europa puede enviar refuerzos rápidamente allí donde la presión sea mayor. Esto es la solidaridad europea en acción», señaló la portavoz comunitaria.

El Mecanismo Europeo de Protección Civil, además de los 27 Estados miembros de la UE, cuenta con la participación de Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Macedonia del Norte, Moldavia, Montenegro, Noruega, Serbia, Turquía y Ucrania. Su objetivo es mejorar la prevención, preparación y respuesta ante desastres, y permite a los países asignar recursos nacionales a una reserva común. En el caso de los incendios en España, también se han elaborado mapas de emergencia mediante el sistema de satélites Copernicus, que proporciona imágenes actualizadas para apoyar la toma de decisiones sobre el terreno.

Las autoridades españolas mantienen un estrecho contacto con la Comisión Europea para evaluar la posible movilización de apoyo adicional. Mientras tanto, los equipos de extinción continúan trabajando sin descanso para controlar los frentes activos y proteger a la población afectada. La llegada de los cuatro aviones europeos supone un refuerzo significativo en un momento crítico, cuando las altas temperaturas y la sequía dificultan las labores de extinción y aumentan el riesgo de nuevos focos.