Una operación conjunta de la Ertzaintza, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil ha culminado con la detención en Guipúzcoa de un menor de 17 años. El arrestado está considerado el principal referente en España de Red 764, una organización transnacional extremista que actúa sobre todo a través de internet y que, según el Departamento vasco de Seguridad, «busca captar e influir sobre menores y jóvenes vulnerables».

El colectivo ha sido investigado en varios países por su presunta vinculación con delitos como la sextorsión, el acoso organizado, la distribución de material de explotación sexual infantil, la inducción a las autolesiones, la difusión de contenidos de violencia extrema, el maltrato animal y campañas de amenazas y hostigamiento contra instituciones, entidades sociales y personas. En el caso del detenido, las pesquisas le atribuyen el envío de numerosas amenazas dirigidas entre enero y abril contra centros educativos, ayuntamientos, bibliotecas, asociaciones sociales, organismos públicos y diversas personas.

Según la información facilitada por el Departamento de Seguridad, el arrestado anunciaba en esos mensajes tiroteos, ataques armados y otras acciones violentas que nunca llegaron a producirse. Pese a ello, generaron una importante alarma social y obligaron a desplegar dispositivos extraordinarios de seguridad. El arrestado mencionaba en las amenazas su supuesta pertenencia a la organización 764 y, en algunas de ellas, manifestaba que retransmitiría en directo a través de una plataforma en línea los asesinatos que pretendía cometer para que fueran presenciados por otros integrantes del grupo. La investigación también incluye amenazas contra un conocido centro de ocio y contra varias personas.

Las pesquisas descubrieron asimismo el uso de falsos avisos de emergencias y de técnicas de suplantación de identidad, habituales en las comunidades extremistas de internet, para señalar a terceras personas inocentes, provocar intervenciones policiales, generar situaciones de riesgo y desviar la atención de los investigadores. Como consecuencia de estas acciones, al menos dos personas, una en el País Vasco y otra en Cataluña, fueron víctimas de campañas de hostigamiento vinculadas a los hechos investigados.

El detenido mantenía contactos y participaba en espacios digitales donde se promovían dinámicas de manipulación psicológica sobre menores y jóvenes vulnerables. En esos entornos, señala el Departamento de Seguridad, se fomentaban conductas de humillación extrema, autolesiones y sometimiento a la voluntad de los captadores.

La identificación del presunto responsable fue el resultado de una investigación desarrollada durante meses por el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Guipúzcoa (SICTG) y las Secciones Centrales SECIC de la Ertzaintza, con la colaboración de los servicios de información de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Civil. Tras las autorizaciones judiciales correspondientes, el 16 de julio se practicaron entradas y registros en dos inmuebles de Guipúzcoa vinculados al investigado. Durante la intervención se incautaron numerosos dispositivos electrónicos, soportes de almacenamiento digital y diversa documentación de interés para la investigación, relacionada con la actividad delictiva atribuida al detenido y con la organización 764.

El arrestado, después de pasar a disposición judicial, cumple ya una medida preventiva de internamiento en un centro especializado. La Red 764 surgió en Estados Unidos y toma su nombre de los tres primeros dígitos del código postal de Stephenville (Texas), la localidad donde nació su fundador. Con los años pasó de ser una comunidad virtual marginal a convertirse en una estructura de alcance internacional con presencia en diversos países.

Sus integrantes utilizan plataformas de mensajería instantánea, redes sociales y espacios frecuentados por menores para localizar y captar posibles víctimas. A nivel internacional está considerada una de las comunidades más peligrosas surgidas en internet en los últimos años, y diversos organismos de seguridad mantienen abiertas investigaciones sobre sus actividades. Canadá la ha declarado entidad terrorista.