El incendio forestal declarado el pasado jueves en La Mierla, en la provincia de Guadalajara, ha calcinado ya una superficie estimada de 26.000 hectáreas, según el último balance del Plan Infocam difundido este lunes. La mayoría del terreno quemado se encuentra en el entorno del Parque Natural de la Sierra de Guadalajara. Las llamas, que continúan fuera de control, han obligado a evacuar un total de 28 municipios y a confinar otras cuatro localidades, con más de 1.200 personas desplazadas de sus hogares.

En la mañana de este lunes, la Guardia Civil ordenó la evacuación de ocho nuevas localidades debido a la evolución desfavorable del fuego. Se trata de Hiendelaencina, Congostrina, Riofrío del Llano, La Bodera, Cardeñosa, Rebollosa de Jadraque y Santiuste, que se suman a la veintena de pueblos ya desalojados desde el inicio del siniestro. Entre los municipios evacuados previamente figuran Navas de Jadraque, El Ordial, Arroyo de las Fraguas, Zarzuela de Jadraque, Muriel, Umbralejo, Semillas, La Nava de Jadraque, Almiruete, Palancares, La Mierla, Monasterio, Bustares, Villares de Jadraque, Veguillas, Gascueña de Bornova, Prádena de Atienza, Robledo de Corpes, Aldeanueva de Atienza y Naharros. Además, permanecen confinados desde ayer los núcleos de Ujados, La Miñosa, Albendiego y Cañamares.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presidió a las nueve de la mañana la reunión del Comité de Coordinación y Operaciones (CECOPI) en Tamajón. Durante su intervención, García-Page calificó la situación como «muy grave» por la pérdida de masa forestal y de campo, pero subrayó que la prioridad absoluta ha sido «proteger las vidas humanas». El mandatario regional destacó que la comunidad autónoma no había vivido «en su vida un despliegue de medios histórico», especialmente en medios aéreos, para intentar sofocar las llamas. «Vamos a poder con el incendio, que lo tenga la gente muy claro, pero la prioridad, una vez que se ponen a salvo las vidas humanas, está, por supuesto, en proteger los núcleos urbanos», afirmó.

García-Page informó de que hay casi 30 núcleos de población «rodeados por el incendio», lo que añade una gran complejidad a las tareas de extinción, ya que los equipos deben defender que el fuego no entre en las casas. Según sus datos, un hotel rural y una nave aislada han resultado afectados, pero insistió en que lo verdaderamente importante es que los núcleos urbanos y las viviendas queden protegidos. El presidente también señaló que, mientras se disputaba el final del partido del Mundial, se procedió al aviso de cinco nuevos desalojos.

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, detalló que el perímetro del incendio abarca aproximadamente 120 kilómetros y que durante la noche el fuego avanzó unos 10 kilómetros. Explicó que la cabeza del incendio se ha separado en dos flancos, que están siendo atacados fundamentalmente con medios aéreos porque no es posible un ataque directo en tierra. En el flanco derecho se abrió una brecha durante la noche que desembocó en la evacuación de Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés del Congosto.

Mercedes Gómez advirtió de que las condiciones climatológicas previstas a partir del mediodía complicarán la gestión del incendio, pero aseguró que todos los equipos terrestres se están redimensionando para reforzar su papel y poder realizar un ataque directo en las zonas donde sea posible. «Estamos esperanzados en que las maniobras que estamos realizando vayan teniendo éxito y, sobre todo, es muy importante que los trabajos que hacemos nocturnos y hasta, aproximadamente, las cinco de la tarde puedan ser de ataque directo al incendio y, finalmente, podamos controlarlo», declaró.

Durante la tarde del domingo, el Ayuntamiento de Atienza informó de que un grupo de tractoristas de municipios como Romanillos de Atienza, Ujados o Atienza respondió a un llamamiento del Plan Infocam para crear cortafuegos. La labor se realizó bajo la coordinación de profesionales de extinción y se pidió no actuar de forma aislada. El llamamiento se hizo viral a través de las redes sociales. En una carta dirigida anoche a los alcaldes de los municipios afectados se explicó que, «a pesar de la complejidad de la situación», la evolución del incendio requería estas medidas preventivas.

El incendio de La Mierla supera ya en superficie quemada al de La Riba de Saelices de 2005, que arrasó 16.000 hectáreas. Las autoridades mantienen un dispositivo extraordinario con medios aéreos y terrestres, mientras continúan las labores de extinción y protección de las poblaciones amenazadas. La consejera agradeció expresamente a los agricultores de la provincia de Guadalajara que están realizando franjas de protección con cortafuegos perimetrales en la zona de Atienza para prevenir que las llamas lleguen a las viviendas.