El presidente de la aerolínea Plus Ultra, Julio Martínez Sola, ha presentado un escrito ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en el que señala directamente al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el cobro de una presunta comisión de 530.000 euros relacionada con el rescate público de 53 millones de euros otorgado a la compañía en 2021. En el documento, al que ha tenido acceso, Martínez Sola detalla que en enero de ese año se adoptó la decisión de firmar un contrato con la sociedad Idella Consulenza, vinculada a Julio Martínez Martínez, amigo y presunto testaferro de Zapatero, que «vinculaba directamente la remuneración» a la obtención de la ayuda estatal.

Según el escrito, la remuneración acordada ascendía al 1% más IVA de la financiación pública, lo que habría supuesto aproximadamente 641.300 euros. Aunque finalmente el contrato con Idella Consulenza no se formalizó ni ejecutó, Martínez Sola explica que Plus Ultra «sí pagó dicho 1% mediante varios pagos a las tres sociedades Análisis Relevante SL, Voli Analítica e Iot Domotic Europe SL, todas vinculadas a Julio Martínez Martínez». A estos pagos se sumaron otros en especie, como los numerosos vuelos en clase business que el presunto testaferro solicitó y no pagó, hasta un total de 46, lo que arroja la suma total de 530.000 euros. «Es decir, un 1% de los 53 millones del rescate, tal y como habían acordado», subraya el presidente de la aerolínea.

Martínez Sola reconoce en su declaración que ni él ni el entonces director financiero de la compañía, Roberto Roselli, llegaron a tener «una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI». Sin embargo, añade que «como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con el Sr. Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía la relación con el Sr. Rodríguez Zapatero, asumiendo asimismo el pago de elevadas cantidades de dinero (el 1%) por tales labores que, eufemísticamente, llamaron 'de acompañamiento'». El presidente de la aerolínea asegura que tomaron esa decisión a pesar de estar convencidos de que habían presentado «un expediente administrativo técnico mediante el que la compañía cumplía todos los puntos de elegibilidad para acceder a la ayuda».

El relato de Martínez Sola sitúa el inicio de los contactos con Zapatero en una llamada telefónica mantenida el 30 de abril de 2020. En esa conversación, el expresidente llamó al directivo desde un número oculto, y Martínez Sola le expuso la «difícil situación financiera en la que se encontraba y la necesidad de acceder a un crédito ICO». Según el escrito, Zapatero «manifestó que su intervención podría ser de ayuda y que haría las gestiones oportunas», y le indicó que «de ahí en adelante las comunicaciones las mantendrían con una persona de su confianza, Julio Martínez Martínez». En ese momento, el presidente de Plus Ultra destaca que «no habló nada de honorarios, ni tampoco solicitó nada a cambio de sus gestiones». No fue hasta 2024 cuando Martínez Sola conoció presencialmente a Zapatero, en el Hotel Santo Mauro, en compañía de su amigo y presunto testaferro.

El escrito detalla que, tras la llamada inicial, el director financiero Roberto Roselli mantuvo una conversación telefónica con el enlace de Zapatero, en la que este último explicitó que «por llevar a cabo el plan de viabilidad se les iban a cobrar unos honorarios a través de una 'finance boutique'». Martínez Sola señala que tanto él como Roselli «tuvieron plena conciencia de que Julio Martínez Martínez y Zapatero sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar», lo cual fue asumido «de forma sobrevenida de salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener» ambos. El presidente de la aerolínea indica que el primer asunto que iba a facilitar Zapatero era realizar contactos con el Banco Santander, concretamente con su vicepresidente Juan Manuel Cendoya, para solicitar una revisión de la negativa de la entidad a conceder un crédito ICO a la compañía.

Durante las semanas posteriores, según el relato, «se fue definiendo la estrategia -con Julio Martínez Martínez- para acceder al rescate y los pasos que debían seguirse». El 30 de julio de 2020 se firmó un primer contrato entre la sociedad del presunto testaferro, Análisis Relevante, y Plus Ultra, «denominado de asesoramiento durante 12 meses por importe de 5.000 euros mensuales (60.000 euros) más IVA (72.600 euros)». Tras ese acuerdo, en enero de 2021 llegó el contrato de la comisión del 1% con Idella Consulenza. El 9 de marzo de ese mismo año, el Consejo de Ministros autorizó finalmente el apoyo financiero público a Plus Ultra por importe de 53 millones de euros.

El escrito desglosa que la presunta comisión se materializó en tres pagos concretos a empresas controladas por Julio Martínez: 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a Voli Analítica, y 110.799,47 euros a Iot Domotic Europe SL. Martínez Sola concluye que, a pesar de la ausencia de trabajos reales —«simplemente se hicieron unos escasos informes de cobertura»—, los honorarios «se cobraron igualmente». La investigación judicial continúa su curso en la Audiencia Nacional, mientras que el expresidente Zapatero no se ha pronunciado públicamente sobre estas acusaciones.