La Audiencia Nacional ha requerido a la Guardia Civil que informe si recibió «alguna información en los días previos» que pudiera haber alertado de la entrada irregular masiva de miles de personas desde Marruecos a Ceuta a finales de julio. La jueza María Tardón, instructora del caso, quiere determinar si existieron advertencias previas ante un flujo que el Gobierno cifra en 72.000 personas y que se ha saldado con al menos 75 fallecidos.

En una providencia, la magistrada solicita a la Jefatura de Información del Instituto Armado un relato del «dispositivo desarrollado por los distintos efectivos de Guardia Civil desplegados en el territorio, particularmente en lo relativo a las operaciones de rescate de las personas que se hayan localizado en las aguas territoriales españolas». También reclama datos sobre las circunstancias personales de los rescatados, la causa y la fecha de muerte de los fallecidos y la identidad y localización de los supervivientes que hayan podido recabar los agentes.

Esta es la segunda providencia dictada en el marco de las diligencias previas abiertas tras una denuncia penal interpuesta por la organización Iustitia Europa contra funcionarios, «integrantes de organizaciones criminales» y autoridades españolas y extranjeras que pudieran ser identificadas. Esta semana, la jueza ya pidió un informe a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (UCRIF) para esclarecer si la entrada masiva fue una «acción concertada» e impulsada por «un grupo criminal».

La denuncia menciona delitos contra la Seguridad del Estado y contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal y tráfico de personas, organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos. La titular del juzgado todavía tiene que resolver la competencia penal de la Audiencia Nacional sobre los hechos, una cuestión sobre la que ya ha preguntado a la Fiscalía.

La investigación se produce en plena polémica por los posibles avisos previos. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reiteró que el Ejecutivo no recibió ningún «informe, aviso, ni comunicación» sobre nada parecido a lo ocurrido en el espigón del Tarajal. La ministra de Defensa, Margarita Robles, exigió a las autoridades marroquíes que investiguen lo sucedido y defendió la labor de la agencia de inteligencia española. Sin embargo, fuentes de Seguridad Nacional aseguraron a la Cadena SER que el CNI habría trasladado varios avisos al Ministerio del Interior previendo la llegada masiva de migrantes a la frontera ceutí.

La avalancha se produjo entre el 30 y el 31 de julio. Según los datos facilitados por el Gobierno, unas 72.000 personas entraron en Ceuta a través del espigón del Tarajal, de las que 70.000 ya han regresado a Marruecos. Las cifras oficiales sobre los que permanecen en la ciudad, sin embargo, son objeto de discrepancia. Mientras Marlaska sostiene que quedan unos 2.000 migrantes, el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y los guardias civiles sobre el terreno aseguran que quedan al menos 6.000. «Ni de broma. Al menos quedan 5.000 o 6.000. Pero estos son los más difíciles de devolver, porque no quieren regresar a Marruecos voluntariamente», señalan los agentes.

Según esas fuentes, entre los que aún permanecen en Ceuta hay personas con antecedentes penales, algunas de las cuales ya habían sido expulsadas de España y aprovecharon la avalancha para volver a entrar. La situación se reproduce a diario en las calles, playas y montes de la ciudad, donde muchos migrantes se concentran en la playa del Trampolín y en los alrededores del centro de estancia temporal de inmigrantes (CETI), que se encuentra totalmente colapsado. Los vecinos no ocultan su preocupación por lo que describen como «un campamento de refugiados».

Mientras tanto, las redes sociales en Marruecos vuelven a difundir mensajes que convocan a una nueva movilización hacia Ceuta el próximo 15 de agosto, festivo en España. Los llamamientos se propagan sobre todo en Facebook, Instagram y TikTok, con lemas como «15/08» o «al-hajma», la ofensiva o embestida, y con la localidad fronteriza de Fnideq, conocida también como Castillejos, como punto de partida. El Ministerio del Interior marroquí no respondió a las consultas de Efe sobre estas convocatorias.