La cuarta ola de calor del verano y un previsible cambio en la dirección del viento han convertido la jornada de este martes en un momento crítico para los equipos de extinción que trabajan sin descanso en los incendios forestales que afectan a Ávila y la Comunidad de Madrid. Las autoridades temen que las condiciones meteorológicas empeoren notablemente, con temperaturas máximas de entre 36 y 39 grados, humedades relativas inferiores al 10 % y rachas de viento de hasta 45 kilómetros por hora.
La Junta de Castilla y León ha publicado una declaración de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 28, 29, 30 y 31 de julio en toda la comunidad. Los servicios de extinción aprovechan al máximo la ventana de oportunidad hasta el mediodía, especialmente en la zona del Pantano de San Juan, donde se han establecido líneas de seguridad y cientos de efectivos han logrado contener el avance del fuego procedente de Valdemaqueda. A partir de las 12:00 horas, se espera que el viento sople desde el sur y complique la situación en los frentes que no hayan sido controlados.
En la Comunidad de Madrid, el intenso trabajo durante la noche ha permitido contener el avance en los frentes activos y evitar que las llamas alcanzaran la localidad de Valdemaqueda. Más de 400 efectivos han participado en el despliegue nocturno, con medios aéreos como siete aviones FOCA, aeronaves anfibias y helicópteros. A pesar de estos esfuerzos, el incendio continúa activo y sin control, por lo que las labores de este martes se centrarán en la vigilancia y el refresco de las zonas quemadas ante el previsible empeoramiento meteorológico.
En Ávila, la sexta jornada de trabajos para frenar el incendio originado en Burgohondo genera un cierto optimismo, según el director técnico de extinción del operativo Infocal, José Luis Gutiérrez. Las maniobras han sido «muy efectivas», aunque el sector del Valle de Iruelas-El Tiemblo es el «más comprometido» debido a la progresión del fuego que llegó desde Madrid y se unió con el incendio abulense el pasado domingo. Se han vivido momentos de gran peligro en la defensa del puerto de Casilla, la entrada a la reserva natural, el castañar del Tiemblo y el puerto de Mijares. En este último punto se logró asegurar toda la zona oeste con fuego técnico y ataque directo, mientras que en el sur, en el Valle del Tiétar, se apagaron pequeñas reproducciones.
Como consecuencia de estos incendios, en la provincia de Ávila hay 16 núcleos evacuados, entre ellos 15 localidades y una urbanización. Los municipios desalojados son Sotillo de la Adrada, Navahondilla, Casillas, Santa María del Tiétar, La Adrada, Piedralaves, Casavieja, Burgohondo, Hoyo de Pinares, Villanueva de Ávila, Pedro Bernardo, Higuera de las Dueñas, Gavilanes, Mijares y Fresnedilla, además de la urbanización La Atalaya en El Tiemblo. Asimismo, permanecen confinados los municipios de Navaluenga, El Tiemblo, Cebreros y Las Navas del Marqués.
En la provincia de Toledo, la situación ha mejorado ligeramente y se ha autorizado el realojo de nueve de los once municipios evacuados: Buenaventura, Navamorcuende, Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuñogómez, Pelahustán y Almendral de la Cañada. Sin embargo, se mantiene el desalojo de La Iglesuela y Sartajada.
En la Comunidad Valenciana, el incendio declarado el sábado en Vall de Uxó (Castellón) sigue activo tras haber calcinado unas 8.500 hectáreas. Cerca de 10.000 personas continúan evacuadas, aunque durante la noche se autorizó el regreso de unas 6.000 a sus hogares, si bien deberán permanecer confinadas en sus viviendas. Este martes se han reincorporado los medios aéreos para continuar con las labores de extinción.
La ayuda internacional también ha desempeñado un papel relevante. Los dos aviones FOCA griegos han prorrogado su estancia en España, y se han sumado un helicóptero Super Puma y más de 20 vehículos terrestres procedentes de Serbia, a través del mecanismo europeo de Protección Civil. La Comisión Europea ha elevado a seis el número de aeronaves movilizadas para ayudar a combatir los incendios en territorio español. Además, el pasado sábado se incorporaron medios aéreos enviados por Italia.
La directora general de Protección Civil, Virginia Barcones, ha cifrado en 91.000 las personas afectadas por los incendios que azotan la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo, de las cuales 63.000 han sido evacuadas y 28.000 permanecen confinadas. Las autoridades continúan trabajando contrarreloj para evitar que la cuarta ola de calor agrave aún más una situación que ya es crítica.
