La Comunidad de Madrid afronta una jornada crítica por la proliferación de incendios forestales que han obligado a movilizar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y a ordenar evacuaciones y confinamientos en varios municipios. Este jueves se declararon dos nuevos focos que agravan la situación ya complicada por el incendio originado el miércoles en Almorox (Toledo) y que se ha extendido hasta la localidad madrileña de Villa del Prado.
El primero de los nuevos incendios se desató en San Martín de Valdeiglesias, tras arder un vehículo en la carretera M-501, a la altura del kilómetro 57. Según informó Emergencias Comunidad de Madrid, el fuego se propagó rápidamente en dirección a Pelayos de la Presa, lo que llevó a las autoridades a enviar una alerta ES-Alert a la población de las urbanizaciones San Ramón y Jaracruz para que permanecieran en sus casas. Minutos después se procedió al desalojo de la urbanización Jaracruz. La residencia de mayores López Rumayor, cercana a la carretera de los Pantanos, fue confinada por precaución. También se envió otra alerta a los vecinos de Pelayos de la Presa para que se dirigieran al centro urbano ante la cercanía de las llamas. Para hacer frente a este foco, se desplegaron 16 medios aéreos y terrestres de Bomberos de la Comunidad, Brigadas Forestales y Agentes Forestales.
Poco después de las siete de la tarde, la situación volvió a complicarse en Villa del Prado, municipio ya afectado por el incendio procedente de Almorox. Un nuevo fuego comenzó en el término de esta localidad, lo que motivó la evacuación de la población de Aldea del Fresno mediante otra alerta ES-Alert, que incluía las residencias AMAM Picadas y San Juan Bautista. La UME ya había sido movilizada y colaboraba en todas estas evacuaciones, sumándose al amplio dispositivo de emergencia desplegado en la zona.
En cuanto al incendio originado el miércoles en Almorox (Toledo), ha afectado ya a 890 hectáreas, de las cuales 600 pertenecen a la Comunidad de Madrid, adonde el fuego se extendió a través de Villa del Prado. A las 17:15 horas de este jueves, la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 envió una nueva alerta a los vecinos de ese municipio para que permanecieran confinados, con puertas y ventanas cerradas, hasta nuevo aviso. La mayoría de los habitantes de Villa del Prado pudieron regresar a sus hogares a las 00:45 horas del jueves, tras haber sido desalojados durante la tarde del miércoles. Sin embargo, unos 700 residentes de la urbanización El Encinar del Alberche, donde el fuego causó los mayores estragos, continúan fuera de sus viviendas. Un operativo especial, integrado por bomberos, agentes forestales, el Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil ante Emergencias (ERIVE), Protección Civil de la Comunidad de Madrid y la Guardia Civil, se ha dedicado a cuantificar el número de viviendas afectadas y actuar en consecuencia. De los evacuados, alrededor de 200 se encuentran realojados de forma provisional en el Polideportivo de Villa del Prado.
El dispositivo de emergencia para este incendio incluye al menos 18 medios terrestres y dos mandos, a los que se incorporó la UME este jueves. Estos se suman a los 38 medios terrestres y aéreos de los diferentes cuerpos de agentes y bomberos que ya estaban presentes el miércoles. El SUMMA 112 también evaluó la situación y la evolución del incendio a través de un comité de crisis. Las comunicaciones en la zona se encuentran gravemente afectadas: están cortadas la carretera M-507, con sentido Navalcarnero, entre los kilómetros 27,5 y 36; la M-540, del kilómetro 1 al 6,9; y la M-501, entre los kilómetros 53,7 y 59,4. Las líneas de autobús 545 y 547 también han sufrido alteraciones en su servicio.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visitó la zona para trasladar su apoyo a los vecinos afectados. A través de sus redes sociales, anunció que el incendio se encontraba perimetrado, pero no controlado, y advirtió que se esperaba una tarde complicada debido al viento y a las altas temperaturas previstas. Ayuso se mostró satisfecha de no tener que lamentar daños personales entre los habitantes del municipio, aunque señaló que aún era necesario esperar para poder entrar y evaluar los daños en varias de las fincas afectadas.
El temor a que la situación empeore viene dado por las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que sitúa a la región de Madrid en el nivel más alto de alerta por incendio forestal, con riesgo extremo. Este nivel se mantiene desde el 13 de julio, tras un breve respiro de dos días en los que la alerta se rebajó. La situación crítica se extiende también a zonas limítrofes con la región. El último incendio del que se ha alertado a través de los canales autonómicos es el originado en Burgohondo, en la provincia de Ávila, que ya deja un rastro de humo en distintas localidades madrileñas y cuyo riesgo puede crecer en las próximas horas. Las poblaciones de Burgohondo, El Tiemblo y Navaluenga han sido confinadas, y las autoridades recomiendan a sus habitantes que solo contacten con el servicio de emergencias 112 en caso de necesidad.
