La decisión de la Junta de Andalucía de no utilizar el sistema de alerta masiva Es Alert durante el incendio declarado en Los Gallardos, Almería, ha generado una fuerte polémica política y social. El siniestro, calificado por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, como «el peor hasta la fecha» en la comunidad autónoma, ha dejado hasta el momento al menos 12 personas fallecidas mientras intentaban huir de las llamas y otras 23 continúan desaparecidas.

A pesar de que el sistema Es Alert, que envía mensajes de emergencia a todos los teléfonos móviles en una zona afectada, se ha convertido en una herramienta recurrente en grandes emergencias en toda España, en esta ocasión las autoridades optaron por un método diferente: el aviso puerta a puerta. La Junta de Andalucía ha defendido esta decisión argumentando que la situación sobre el terreno era especialmente compleja y que el envío de un único mensaje masivo podría haber resultado contraproducente.

El presidente Juanma Moreno explicó que «la huella del Es Alert no llega a todos los lugares» y señaló que hay zonas afectadas por el incendio que «no tienen cobertura». Además, indicó que en «tres puntos base» se ha caído la «conexión telefónica», lo que habría impedido que el mensaje llegara a muchos vecinos. Estas declaraciones buscan justificar por qué no se recurrió a un sistema que en otras catástrofes, como la DANA en Valencia, sí se activó de forma masiva.

El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, quien ha sido nombrado recientemente vicepresidente primero de la Junta, también defendió la actuación del ejecutivo autonómico. En declaraciones a los medios, Sanz afirmó que «más que el envío del mensaje Es Alert, era mucho más eficaz el trabajo que estaba haciendo desde el primer momento el alcalde de Los Gallardos con el apoyo de Guardia Civil y Policía Local». Según el consejero, el regidor municipal «contactó vecino por vecino» tras declararse el incendio, un sistema que considera «el más eficaz». No obstante, Sanz matizó que «otra cosa es que se atiendan estas instrucciones» por parte de la población.

La postura de la Junta ha sido recibida con duras críticas desde la oposición. La portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, compartió en su cuenta de la red social X un vídeo con las declaraciones del consejero Antonio Sanz y lo acompañó de un comentario cargado de indignación: «¡Maldita sea! ¿De verdad otro ES-ALERT sin enviar?». La dirigente socialista cuestionó así la decisión de no activar la alerta masiva, en un tono que refleja el malestar de su partido ante lo que consideran una negligencia.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, también se sumó a las críticas, pero en este caso dirigidas directamente al Partido Popular. Puente respondió al secretario general del PP, Miguel Tellado, quien había defendido que «España necesita mejores servicios públicos en todos los ámbitos, especialmente para prevenir y combatir tragedias» como la del incendio de Los Gallardos. El ministro reaccionó con dureza: «¿Este pedazo de sinvergüenza está culpando al Gobierno de España del incendio de Almería y de sus consecuencias?». Y añadió: «¡Cuando recortan los efectivos antiincendios, que son de su competencia, y no son capaces UNA VEZ MÁS de mandar el mensaje de Es Alert!».

El incendio de Los Gallardos ha puesto de relieve las carencias en la coordinación de emergencias y la comunicación con la población en situaciones extremas. Mientras la Junta defiende su actuación basándose en las condiciones técnicas y logísticas del terreno, la oposición considera que no activar el Es Alert fue un error que pudo haber costado vidas. La polémica se enmarca además en un contexto de tensión política entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía, gobernada por el PP, en materia de gestión de emergencias y recursos antiincendios.

Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona para controlar las llamas y localizar a las personas desaparecidas. La tragedia ha conmocionado a la provincia de Almería y a toda Andalucía, mientras el debate sobre la eficacia de los sistemas de alerta y la preparación ante catástrofes naturales sigue abierto. La decisión de no usar el Es Alert en Los Gallardos se suma a otros casos recientes en los que su activación ha sido objeto de controversia, lo que plantea interrogantes sobre los protocolos de actuación en emergencias a nivel nacional.