La compañía estadounidense Uber Technologies ha anunciado un acuerdo definitivo para adquirir la alemana Delivery Hero SE, propietaria del popular servicio de reparto Glovo, en una operación valorada en aproximadamente 15.000 millones de dólares. La transacción, revelada el jueves 16 de julio de 2026, creará el mayor gigante mundial del reparto de comida a domicilio y otros bienes, combinando las plataformas de Uber Eats con las de Delivery Hero, que opera en más de 70 países.
Según el comunicado oficial publicado por Uber en su página de relaciones con inversores, la oferta de adquisición asciende a unos 15.000 millones de dólares, incluyendo la asunción de deuda. La operación se estructura como una oferta pública de adquisición (OPA) sobre todas las acciones en circulación de Delivery Hero. El consejo de administración de la compañía alemana ha recomendado la oferta a sus accionistas, según fuentes cercanas a la negociación citadas por la agencia Reuters.
La adquisición de Delivery Hero supone un movimiento estratégico de gran envergadura para Uber, que busca consolidar su posición dominante en el sector del reparto de comida preparada y otros productos. Delivery Hero, con sede en Berlín, es propietaria de marcas tan reconocidas como Glovo, muy popular en España y otros mercados del sur de Europa, además de Foodpanda y otras plataformas locales en Asia, Oriente Medio y América Latina. La integración de estas marcas bajo el paraguas de Uber Eats permitirá a la compañía estadounidense acceder a decenas de nuevos mercados y millones de usuarios adicionales.
La operación ha sido recibida con cierto escepticismo por parte de algunos analistas financieros. El diario Financial Times señaló en un análisis que las «sinergias de la súper aplicación» de Uber merecen «cierta suspensión de la incredulidad», sugiriendo que la integración de dos gigantes con culturas empresariales y modelos de negocio diferentes podría presentar desafíos significativos. No obstante, desde Uber confían en que la combinación de ambas compañías generará eficiencias operativas y permitirá ofrecer un servicio más completo a los consumidores, incluyendo la posibilidad de pedir comida, realizar compras en supermercados y acceder a otros servicios de reparto desde una única aplicación.
El impacto de esta fusión se dejará sentir especialmente en España, donde Glovo es uno de los servicios de reparto más utilizados. La marca Glovo, fundada en Barcelona en 2015 y adquirida por Delivery Hero en 2022, cuenta con una amplia presencia en todo el territorio español, compitiendo directamente con Uber Eats y otras plataformas como Just Eat. La adquisición por parte de Uber podría implicar cambios en la estructura operativa de Glovo, aunque por el momento no se han anunciado planes concretos sobre el futuro de la marca o su plantilla. Fuentes cercanas a la operación indican que Uber podría mantener la marca Glovo operando de forma independiente durante un período de transición, aprovechando su fuerte reconocimiento entre los consumidores españoles.
La noticia ha generado un intenso debate en redes sociales y entre los usuarios de las plataformas de reparto. Muchos consumidores españoles se preguntan si la fusión reducirá la competencia y, en consecuencia, podría traducirse en un aumento de los precios o una disminución de la calidad del servicio. Por otro lado, los repartidores, conocidos como riders, han expresado su preocupación por las condiciones laborales que podrían derivarse de la integración de ambas empresas. En los últimos años, tanto Glovo como Uber Eats han sido objeto de controversias legales y laborales en España, especialmente en relación con la calificación de sus repartidores como falsos autónomos.
Desde el punto de vista regulatorio, la operación deberá ser aprobada por las autoridades de competencia de la Unión Europea y de otros países donde ambas compañías operan. Dado el tamaño de la fusión, es probable que la Comisión Europea someta la transacción a un escrutinio exhaustivo para evaluar su impacto sobre la competencia en el mercado del reparto de comida a domicilio. Expertos en derecho de la competencia consultados por Reuters consideran que la operación podría enfrentarse a condiciones significativas, como la venta de determinados activos o la imposición de compromisos para garantizar que no se perjudique a los consumidores ni a los competidores más pequeños.
La adquisición de Delivery Hero por parte de Uber representa un hito en la consolidación del sector del reparto a nivel global. En los últimos años, el mercado ha experimentado una intensa competencia entre plataformas como Uber Eats, Deliveroo, Just Eat Takeaway y las propias marcas de Delivery Hero. La pandemia de COVID-19 aceleró el crecimiento del sector, pero la posterior normalización de la demanda y el aumento de los costes operativos han llevado a muchas empresas a buscar alianzas o fusiones para mantener la rentabilidad. Con esta operación, Uber se sitúa claramente a la cabeza del sector, con una presencia geográfica y una base de usuarios difícilmente igualable por sus competidores.
En cuanto a las implicaciones financieras, la oferta de Uber valora a Delivery Hero en aproximadamente 15.000 millones de dólares, una prima significativa sobre su cotización antes de que se filtraran las negociaciones. Las acciones de Delivery Hero se dispararon en la bolsa de Fráncfort tras el anuncio, mientras que las de Uber experimentaron una ligera caída, reflejando la preocupación de algunos inversores por el elevado precio de la adquisición y los riesgos de integración. No obstante, la dirección de Uber se ha mostrado confiada en que la operación generará valor a largo plazo para los accionistas.
El futuro de Glovo bajo el control de Uber es incierto, pero todo apunta a que la marca catalana podría integrarse progresivamente en el ecosistema de Uber Eats. Los usuarios de Glovo podrían beneficiarse de una mayor oferta de productos y servicios, así como de una aplicación más robusta y con más funcionalidades. Sin embargo, también existe el riesgo de que la fusión reduzca las opciones disponibles para los consumidores y los restaurantes, que podrían ver limitada su capacidad para negociar comisiones. Por el momento, los responsables de ambas compañías han preferido no hacer declaraciones sobre los planes concretos para España, a la espera de que se cierre la operación, previsiblemente a finales de 2026 o principios de 2027.
