Una empresa ucraniano-estonia prepara una prótesis de mano biónica de hasta 100 euros
Por Carlos Benítez · 3 min
La firma Haydamax OÜ anunció el desarrollo de una prótesis biónica de mano con un coste objetivo de hasta 100 euros, un proyecto liderado por Oxogent Laboratory que sustituye motores y engranajes por músculos artificiales.
La tecnológica ucraniano-estonia Haydamax OÜ, registrada en Estonia, anunció en noviembre de 2026 el inicio del desarrollo de una prótesis biónica de mano con un precio objetivo de hasta 100 euros. El proyecto lo dirige Oxogent Laboratory, que trabaja con el nombre provisional de H-MUSCLE, y apunta a un producto que podría ampliar el acceso a la rehabilitación en un momento en que la demanda de prótesis ha crecido de forma notable.
La principal novedad técnica es que el diseño prescinde de los motores, los engranajes y las transmisiones mecánicas habituales. En su lugar emplea músculos artificiales de tipo McKibben, tubos elásticos trenzados que se contraen al ser presurizados por un fluido. Se trata de una idea que se remonta a los años cincuenta, cuando el físico estadounidense Joseph McKibben la planteó, y que ahora se intenta aplicar a una mano protésica de uso cotidiano.
Según la descripción del proyecto, el sistema se organiza en lo que los responsables llaman una «malla muscular»: haces de fibras que envuelven huesos artificiales. Algunas de esas fibras se extienden hasta el antebrazo para lograr un recorrido de contracción más largo. El control, por otro lado, no se realiza canal por canal, sino mediante grupos de canales, un planteamiento que simplifica la gestión de los movimientos.
En cuanto al estado de avance, el equipo ya ha completado un modelo digital que incluye los huesos, las articulaciones y unos cuarenta canales musculares. Para definir las posturas de referencia se han utilizado datos de un conjunto abierto que recoge 22 personas realizando 26 tareas cotidianas. El trabajo se concentra en la movilidad del pulgar y de la palma, en la precisión del agarre y en la manipulación de objetos pequeños. Todavía no existe un prototipo físico, y el modelo sigue refinándose.
El precio es una de las cuestiones más llamativas. Las prótesis biónicas de alta funcionalidad suelen costar decenas de miles de euros, por lo que la cifra de 100 euros representa una meta de ingeniería y no un precio confirmado. El coste final y el de la adaptación médica que requiere cada usuario siguen sin conocerse. El primer tramo del proyecto tiene un presupuesto de alrededor de 1,5 millones de euros, y el trabajo se realizará en un laboratorio en Alemania.
El proyecto surge en un contexto marcado por el fuerte aumento de la necesidad de prótesis en Ukraína tras la invasión rusa. Una mano asequible podría facilitar la rehabilitación de los pacientes en el país y también en otros lugares donde el acceso a estos dispositivos es limitado. Sin embargo, los plazos para los primeros prototipos y para una eventual producción en serie no se han anunciado, y aspectos como la fiabilidad, la seguridad y la viabilidad industrial todavía deben evaluarse.
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