Tras los incendios que han asolado la Sierra Oeste, un grupo de vecinos ha puesto en marcha una iniciativa solidaria para canalizar la ayuda de manera ordenada. Se trata de la Red de Ayuda Sierra Oeste, una plataforma web creada por residentes de Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias que permite a los damnificados solicitar asistencia y a los voluntarios ofrecer sus recursos. El lema del proyecto es: «Hay cosas que ni el fuego puede apagar. Juntos haremos que la Sierra vuelva a sonreír».
La idea surgió el mismo día en que se declaró el incendio. Julián Neira, propietario de una empresa de actividades náuticas en el pantano de San Juan, pensó en desarrollar un espacio digital para coordinar las ayudas. Casi al mismo tiempo, su vecino Tomás lanzó una propuesta similar en un grupo de WhatsApp. «Le dije por privado que yo había pensado lo mismo y nos pusimos en marcha», recuerda Neira. A partir de ahí, la iniciativa creció rápidamente gracias al boca a boca y a las cadenas de mensajería. «Esto es una cadena: un programador conoce a otro programador y así formamos el equipo», explica. En pocos días, una veintena de personas, en su mayoría de los municipios afectados, se sumaron al proyecto.
La web, que este martes se abrió al público tras una fase de pruebas con unos doscientos usuarios de confianza, presenta un funcionamiento sencillo. Los usuarios pueden elegir entre dos opciones: pedir ayuda u ofrecerla. Dentro de cada una, se despliegan listas con hasta treinta y cuatro pueblos repartidos entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, y categorías que incluyen transporte, limpieza, alimentación, alojamiento y apoyo psicológico. Un mapa interactivo muestra la localización exacta de cada petición, lo que permite a los oferentes ver quién está cerca y si disponen de lo que se necesita. «Si alguien necesita alojamiento, le da igual que sea en el centro del pueblo o a las afueras», aclara Neira, quien subraya la importancia de la precisión: «Si yo pongo que necesito materiales y quiero un martillo, no me sirve que tú tengas una sierra».
Para organizar el voluntariado de forma eficaz, los creadores han habilitado un sistema de administradores. Los usuarios que completen su registro pueden obtener esa categoría y acceder a espacios de reclutamiento. «La idea es que, si veinte o treinta personas se ofrecen para ayudar a animales, un administrador pueda acceder a ese espacio, crear una hoja de cálculo y organizar al voluntariado en grupos», detalla Neira. De esta manera, se evita la dispersión de esfuerzos y se facilita la coordinación sobre el terreno.
El equipo es consciente de que la difusión será clave en los primeros días. Por ello, han diseñado una estrategia multicanal que incluye el contacto con influencers para que promocionen la web a través de sus historias de Instagram, así como el uso de las cadenas de WhatsApp que ya superan el millar de participantes en los grupos creados a raíz del incendio. También prevén recurrir a los medios de comunicación tradicionales para dar a conocer la iniciativa. «Lo más importante es que no se quede solo entre los vecinos de los municipios ni en las zonas cercanas, sino que llegue a cualquier persona que pueda ayudar», afirma Neira. Con esta filosofía, la Red de Ayuda Sierra Oeste aspira a convertir la solidaridad espontánea en una herramienta organizada y eficaz para la reconstrucción de la comarca.
