El futbolista Borja Iglesias ha alzado la voz contra los precios desorbitados de las entradas para la final del Mundial 2026, que enfrentará a España y Argentina este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El delantero gallego publicó en su cuenta de Instagram una imagen del mapa del estadio con los costes de las localidades en distintas zonas y la acompañó de un mensaje contundente: «Una vergüenza».

La queja del jugador, que milita en el Celta de Vigo, refleja la indignación de muchos aficionados que han visto cómo el acceso al partido más esperado del año se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos. En las principales plataformas de reventa estadounidenses, los precios de las entradas para la final arrancan en 7.000 dólares (unos 6.130 euros) y llegan hasta los 39.000 dólares (aproximadamente 34.100 euros) para las mejores ubicaciones. En algunos portales especializados, como Complex Sports, las cifras superan incluso los 49.000 dólares en los asientos más privilegiados.

La alta demanda ha provocado que las entradas convencionales se hayan agotado por completo en la página oficial de la FIFA. Actualmente, solo están disponibles los paquetes «Hospitality», una modalidad premium que incluye asientos de máxima categoría, acceso a zonas exclusivas, servicio de restauración, bebidas y otras experiencias VIP durante el partido. Estos paquetes, cuyo precio no se ha detallado públicamente, están pensados para un público con alto poder adquisitivo y dejan fuera a la mayoría de los seguidores.

La final entre España y Argentina ha despertado un interés histórico en todo el mundo. La posibilidad de ver a la selección española luchar por su segunda estrella frente a la vigente campeona del mundo ha disparado la demanda de entradas desde que se definieron los finalistas. Miles de aficionados españoles y argentinos han viajado hasta Nueva York y Nueva Jersey para vivir el encuentro en directo, mientras que otros muchos se han visto obligados a renunciar por unos precios que, como ha denunciado Borja Iglesias, han convertido una entrada para la final del Mundial en un auténtico artículo de lujo.

El delantero gallego no es el único que ha criticado esta situación. En las redes sociales, numerosos seguidores han expresado su frustración por la imposibilidad de acceder al estadio sin realizar un desembolso desorbitado. Algunos han señalado que la reventa masiva de entradas, que se lucra con la compra anticipada de localidades para revenderlas a precios muy superiores, es una práctica que perjudica a los aficionados de a pie y beneficia a especuladores.

La FIFA, por su parte, ha defendido en el pasado su sistema de venta de entradas, argumentando que busca garantizar la seguridad y la equidad en el acceso a los partidos. Sin embargo, la organización no ha hecho comentarios específicos sobre los precios de reventa para esta final. El organismo rector del fútbol mundial ha recordado que las entradas oficiales solo pueden adquirirse a través de su página web y ha advertido contra la compra en plataformas no autorizadas, aunque no ha tomado medidas concretas para frenar la reventa.

El partido, que se disputará este domingo 19 de julio a las 21:00 hora local (20:00 en las Islas Canarias), enfrentará a dos de las selecciones más potentes del momento. España, que busca su segundo título mundial tras el logrado en 2010, se medirá a Argentina, vigente campeona del mundo y liderada por Lionel Messi. La expectación es máxima, y el MetLife Stadium, con capacidad para más de 82.000 espectadores, se espera que registre un lleno absoluto.

La denuncia de Borja Iglesias ha puesto de relieve un problema recurrente en los grandes eventos deportivos: la especulación con las entradas. Mientras los aficionados claman por precios más justos, los futbolistas y figuras públicas utilizan su influencia para visibilizar una realidad que afecta a miles de personas. El delantero gallego, conocido por su activismo en causas sociales, ha vuelto a demostrar que no duda en alzar la voz cuando considera que algo no es justo.