Apple ha anunciado una alianza con la empresa de pagos a plazos Klarna para lanzar «Apple Upgrade», un servicio de arrendamiento de dispositivos que ofrece a los clientes cuotas mensuales más bajas que los programas anteriores. El acuerdo, presentado el 28 de julio de 2026, supone un giro hacia el modelo de suscripción para el iPhone, el Mac y otros productos de la compañía, aunque de momento solo está disponible en Estados Unidos.

El programa funciona mediante un contrato de arrendamiento gestionado por Klarna, que realiza una verificación crediticia del cliente. Al finalizar el plazo —que suele ser de 12 o 24 meses según el dispositivo—, el usuario puede devolver el equipo y comenzar un nuevo arrendamiento con un modelo actualizado, sin necesidad de pagar el valor total del producto. Esta estructura se diferencia del anterior programa de actualización de iPhone (iPhone Upgrade Program, iUP), que combinaba un préstamo con AppleCare+ y exigía pagar el dispositivo en 24 meses antes de poder cambiarlo.

Según los términos divulgados por Apple, «Apple Upgrade» incluye también la cobertura de AppleCare+ y permite al cliente elegir entre distintos planes según la duración del contrato. Las cuotas mensuales son inferiores a las del iUP gracias a que el usuario no adquiere la propiedad del equipo, sino que lo alquila. Por ejemplo, para un iPhone 17 Pro de 256 GB, el pago mensual en el nuevo programa es de unos 35 dólares, frente a los 45 dólares del plan anterior. En el caso del MacBook Air, la cuota parte de 55 dólares al mes.

La noticia llega en un momento en que Apple busca aumentar sus ingresos recurrentes a través de servicios y suscripciones, más allá de la venta única de hardware. El arrendamiento se alinea con una tendencia creciente entre los consumidores, que prefieren pagar por el uso de la tecnología en lugar de desembolsar grandes sumas por adelantado. Además, el programa facilita la actualización periódica de los dispositivos, lo que puede impulsar la fidelidad a la marca.

Hasta ahora, las opciones de financiación de Apple incluían el citado iPhone Upgrade Program —disponible solo para el iPhone— y los planes de pago a plazos a través de Apple Card. El nuevo sistema con Klarna amplía la oferta a más productos (Mac, iPad, Apple Watch) y no requiere tener la tarjeta de Apple. Los analistas señalan que esta estrategia podría presionar a los operadores móviles y otras empresas de leasing tecnológico, que tradicionalmente ofrecían este tipo de financiación.

Sin embargo, el servicio se ha lanzado exclusivamente en Estados Unidos, y Apple no ha confirmado una fecha para su expansión internacional. Para el mercado español, donde la compra de iPhone suele realizarse mediante tarifas de operador o financiación bancaria, la llegada de un programa similar podría significar una alternativa más flexible. De momento, los consumidores europeos tendrán que esperar a que Apple decida extender la alianza con Klarna a otros países.

En conclusión, «Apple Upgrade» representa un cambio significativo en la forma en que la compañía comercializa sus dispositivos, apostando por un modelo de arrendamiento que reduce la barrera de entrada económica y fomenta la rotación de productos. Queda por ver si este sistema logrará captar suficiente demanda como para convertirse en el estándar para las futuras generaciones de iPhone y Mac.