Un hombre de unos 50 años fue detenido este martes en Aguadulce, en el municipio almeriense de Roquetas de Mar, después de rociar con gasolina el rellano de su vivienda y amenazar con hacer volar el edificio para impedir que se ejecutara una orden judicial de desahucio. Los hechos ocurrieron alrededor de las 11:20 horas en la avenida Carlos III, cuando la Guardia Civil acudió al lugar para dar cobertura a la comitiva judicial encargada del lanzamiento.
Según informaron fuentes de la investigación, un allegado del detenido alertó a los agentes de que este le había enviado fotografías en las que se veía el suelo cubierto de combustible, acompañadas de un mensaje en el que advertía de que, si el desahucio seguía adelante, «volarían todos por los aires». Ante la gravedad de la amenaza, uno de los guardias civiles contactó telefónicamente con el hombre, quien se encontraba en un fuerte estado de ansiedad y manifestó que su mujer y su madre, ambas con movilidad reducida y graves problemas de salud, convivían con él en el domicilio. «Ya lo tengo todo perdido», llegó a decir el detenido durante la conversación.
Tras varios minutos de diálogo, el agente logró convencer al hombre para que accediera a hablar a solas. Al entrar en el portal, el guardia civil detectó un intenso olor a combustible, lo que obligó a alertar a los bomberos y a ventilar las zonas comunes del edificio. En la primera planta, los agentes encontraron el rellano inundado de un líquido inflamable y al hombre junto a la puerta entreabierta, sosteniendo un bidón de cinco litros abierto y un encendedor de cocina. Mediante la negociación, el guardia civil consiguió que el detenido le entregara ambos objetos y le sugirió que recogiera el combustible derramado para minimizar el riesgo de incendio. Mientras el individuo limpiaba lejos de cualquier fuente de calor, fue inmovilizado por el agente con el apoyo de un segundo efectivo.
El hombre fue arrestado como presunto autor de delitos de desobediencia a la autoridad, atentado y estragos en grado de tentativa. Posteriormente, los bomberos neutralizaron el peligro en el inmueble, que está habitado y cuenta con varios locales comerciales. En el interior del piso se encontraban la pareja del detenido y su madre, ambas con movilidad reducida, que fueron evacuadas al Hospital de Poniente para su evaluación y posterior derivación a los servicios de Asuntos Sociales.
El subsecretario de Relaciones Institucionales de la asociación profesional Jucil, Rafael Maldonado, destacó que el «saber estar, serenidad y profesionalidad» de los agentes evitó «una desgracia en mayúsculas». Maldonado censuró que el Gobierno siga sin considerar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado como «profesión de riesgo» y criticó la falta de información del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Guardia Civil sobre los criterios técnicos para sustituir al instituto armado por la Policía Nacional en Roquetas de Mar. Asimismo, lamentó el abandono institucional en infraestructuras y medios, y aseguró que el trabajo de seguridad en el municipio sale adelante gracias al «sacrificio personal» de los agentes destinados.
Este suceso pone de relieve la tensión que rodea a los procesos de desahucio en España, especialmente cuando afectan a personas en situación de vulnerabilidad. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, en 2024 se ejecutaron más de 30.000 lanzamientos en todo el país, una cifra que ha generado un intenso debate social sobre la necesidad de reforzar las medidas de protección para los colectivos más desfavorecidos. Organizaciones como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca han denunciado en repetidas ocasiones la falta de alternativas habitacionales para las familias que pierden su vivienda.
El detenido, que permanece en dependencias de la Guardia Civil a la espera de pasar a disposición judicial, se enfrenta a penas que podrían alcanzar varios años de prisión por los delitos imputados. La investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles del caso, mientras que los servicios sociales del Ayuntamiento de Roquetas de Mar ya han iniciado los trámites para atender a las dos mujeres que residían en el inmueble.
