Julio Martínez Martínez, el pagador y amigo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado un giro a su estrategia judicial y ha confesado ante la Audiencia Nacional que Zapatero medió activamente en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. En un escrito presentado 24 horas antes de su declaración, Martínez carga contra el exmandatario y asegura que este «marcaba los pasos a seguir» en las gestiones para obtener la ayuda pública que finalmente recibió la compañía en 2021.
El documento, al que ha tenido acceso OKDIARIO, detalla la relación personal y empresarial entre ambos desde 2011, cuando Martínez adquirió una vivienda en Vera (Almería) propiedad del matrimonio Zapatero. La compraventa se firmó en el Palacio de la Moncloa, y a partir de ahí, según el escrito, se forjó una amistad basada en la afición compartida por el deporte. «Al poco tiempo y dada la afición al deporte que don José Luis Rodríguez Zapatero, don Javier de Paz y don Julio Martínez compartían, se estableció una buena relación», señala el texto.
La confesión de Martínez revela que a finales de 2019, junto a Javier de Paz y Sergio Sánchez, ex alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), se propuso la creación de una consultora estratégica que tendría como principal atractivo contar con un expresidente del Gobierno como consultor. Así nació Análisis Relevante, sociedad en la que Zapatero, pese a no figurar en el accionariado, «lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes». Martínez era propietario del 75% de la empresa, mientras que Sánchez se quedó con el 25% restante.
El escrito subraya que Zapatero captó a las cuatro empresas que contrataron con Análisis Relevante hasta 2025, gracias a «su condición de ex presidente del gobierno y sus relaciones personales y profesionales». Entre esos clientes se encontraba Plus Ultra, aerolínea que operaba vuelos entre España y Venezuela y que fue rescatada por el Gobierno socialista tras la pandemia de Covid-19. Martínez asegura que la primera noticia que tuvo sobre la existencia de la compañía fue a través de una conversación con Zapatero, quien le adelantó que recibiría una llamada de sus directivos.
En mayo de 2020, apenas dos meses después de decretarse el Estado de Alarma, los directivos de Plus Ultra, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, expusieron a Martínez los problemas económicos de la empresa. El amigo de Zapatero reconoce que su labor se limitaba a intermediar entre el cliente y el consultor, mientras que el expresidente «marcaba los pasos a seguir». Entre las instrucciones de Zapatero, según el documento, estaba la de enviar una carta «de su parte» al Banco Santander para solicitar financiación, aunque ninguna de esas gestiones dio resultado.
El rescate de Plus Ultra se materializó en julio de 2020, cuando el Gobierno puso en marcha el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). A partir de ese momento, el objetivo de la aerolínea fue obtener la ayuda pública. Martínez reconoce la firma de un contrato entre Plus Ultra y Análisis Relevante por 5.000 euros mensuales, aunque admite que los honorarios correspondían al asesoramiento que Zapatero venía prestando desde mayo. Paralelamente, se firmó otro contrato con la empresa Idella Consulenza Stratgica, por el cual la aerolínea se comprometía a abonar el 1% de la financiación obtenida si finalmente se aprobaba la ayuda.
El documento presentado por Martínez revela que fue el propio Zapatero quien, el 26 de febrero de 2021, comunicó a su amigo que el rescate se había aprobado. «Zapatero adelantó el rescate», señala el escrito, lo que evidencia el grado de implicación del expresidente en el proceso. La confesión de Martínez, que ha pactado con la Fiscalía, supone un giro en la investigación judicial sobre el rescate de Plus Ultra, que ha estado rodeado de polémica desde su concesión.
La aerolínea recibió 53 millones de euros del FASEE en un momento en que el Gobierno de Pedro Sánchez justificó la ayuda por el carácter estratégico de la compañía para mantener la conectividad con Venezuela y otros destinos. Sin embargo, la oposición política y diversos medios cuestionaron la operación, señalando presuntas irregularidades y la relación de Zapatero con el régimen venezolano de Nicolás Maduro. Ahora, la confesión de Martínez aporta nuevos elementos que podrían reabrir el debate sobre la transparencia en la concesión de los fondos públicos durante la pandemia.
El caso ha generado un fuerte impacto político en España, donde la oposición ha exigido explicaciones al Gobierno y ha pedido la comparecencia de Zapatero en el Congreso. El expresidente, por su parte, no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones de su antiguo amigo. La investigación judicial continúa su curso, y se espera que en los próximos días se produzcan nuevas declaraciones que arrojen luz sobre el entramado de relaciones entre el poder político y las empresas rescatadas con fondos públicos.
