Irán ha anunciado este sábado que varios soldados estadounidenses han muerto en una nueva oleada de ataques contra objetivos militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, en el marco de las crecientes tensiones en Oriente Medio. La Guardia Revolucionaria iraní, cuerpo militar de élite, afirmó en un comunicado recogido por la agencia Fars que sus fuerzas atacaron el lugar de concentración de las fuerzas agresoras en Arifjan (Kuwait) y causaron la muerte de varios de ellos. Los ataques incluyeron drones y misiles contra radares, centros de comunicaciones, depósitos de combustible, aeronaves y varios puentes, según detallaron las autoridades iraníes.

La Guardia Revolucionaria indicó que en otro ataque con drones destruyó el radar de la base estadounidense de Ali al Salem, en Kuwait, además de un hangar de reparación y mantenimiento de armamento y un refugio de drones. Asimismo, informó de operaciones con drones y misiles contra el muelle de apoyo y suministro de combustible de la flota estadounidense en el puerto de Al Ahmadi, en Kuwait, y contra el lugar de concentración de aeronaves enemigas en la base de Sheikh Isa, en Baréin. También afirmaron haber destruido el centro de datos de inteligencia del enemigo conocido como Batelco, en Baréin, y un centro estadounidense de señales y comunicaciones en Kuwait.

El Ejército iraní, por su parte, anunció que atacó los hangares de aeronaves y los depósitos de combustible del Ejército estadounidense en la base de Sheikh Isa, en Baréin, así como varios puentes. Según las Fuerzas Armadas de Irán, estos ataques se realizaron en respuesta a los bombardeos estadounidenses contra el territorio iraní, que continuaron esta madrugada por séptimo día consecutivo. La Guardia Revolucionaria advirtió que los países que albergan a militares estadounidenses y que han puesto sus territorios a disposición de estos agresores criminales para atacar Irán deben prepararse para recibir una respuesta equivalente. El cuerpo militar iraní afirmó que por el momento ha optado por atacar objetivos militares en los países que albergan fuerzas estadounidenses, pero alertó de que la respuesta podría ampliarse si continúan los ataques contra Irán.

El Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) confirmó este sábado a Fox News que al menos 13 militares estadounidenses han resultado heridos durante la última semana en medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio, aunque subrayó que todos han sobrevivido. Las declaraciones de las autoridades militares llegan tras las recientes afirmaciones de Irán, que aseguró haber lanzado un ataque contra una base estadounidense en Siria, en el cual presuntamente se habían capturado y asesinado a miembros de las tropas norteamericanas. No obstante, el Centcom desmintió esta información, asegurando que dicho evento no tuvo lugar. En paralelo, múltiples fuentes oficiales estadounidenses indicaron a CBS News, bajo condición de anonimato, que Irán ha atacado al menos dos bases en Jordania esta semana, provocando heridas a miembros del servicio estadounidense, aunque sin reportar víctimas mortales.

Según informó el diario The Hill, el número oficial de militares estadounidenses fallecidos durante la guerra contra Irán asciende a 14, cifra que incluye la reciente muerte de un piloto de la Armada tras un accidente ocurrido a principios de este mes sobre el mar Arábigo. Asimismo, el medio reporta que más de 400 miembros del servicio han resultado heridos desde el comienzo del conflicto. La reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos se ha visto caracterizada esta semana por una sucesión de denuncias por parte de ambos bandos sobre ataques a infraestructuras civiles esenciales, un crimen de guerra, que están a punto de descarrilar el que hasta ahora era el único progreso tangible desde el estallido del conflicto: la firma del memorándum de entendimiento el pasado 17 de junio.

Las autoridades iraníes han anunciado abiertamente este sábado la suspensión del memorando de entendimiento. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, declaró a la agencia semioficial Fars: «Estados Unidos ha suspendido todos sus compromisos y, como consecuencia, nosotros también». El día anterior, el representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, había denunciado por carta ante el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que Estados Unidos está alcanzando «puertos, redes de transporte, instalaciones de comunicaciones, centros logísticos, instalaciones de radar, sistemas de defensa costera y otras infraestructuras indispensables para la población civil y para el funcionamiento de la economía nacional». Según el representante iraní, los bombardeos, un total de 42 desde la firma del memorándum, «constituyen una flagrante violación del artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, de los principios de soberanía e integridad territorial y graves violaciones del derecho Internacional Humanitario».

Por contra, los países de la región aliados con Estados Unidos, y especialmente Kuwait, han denunciado que los proyectiles iraníes que, en teoría, estaban dirigidos contra posiciones estadounidenses han causado daños colaterales en zonas civiles, lo que agrava aún más la crisis humanitaria en la región. La escalada militar entre ambas potencias ha generado una creciente preocupación internacional, con llamados a la desescalada y al respeto del derecho internacional humanitario. La situación sigue siendo tensa, con ambos bandos intercambiando acusaciones y amenazas, mientras la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más Oriente Medio.