El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha restado importancia al hecho de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sea la persona encargada de entregar la copa del Mundial de fútbol al equipo ganador de la final que disputan España y Argentina en Nueva York. En declaraciones realizadas a TVE antes del partido, Sánchez afirmó que «más que quien lo entregue, lo que me importa es quien lo reciba», y expresó su deseo de que sea la selección española la que levante el trofeo.

Sánchez se encuentra en Nueva York para presenciar en directo la final del torneo, un partido que enfrenta a la vigente campeona del mundo, Argentina, con una joven y diversa selección española que ha logrado llegar hasta el último escalón del campeonato. El jefe del Ejecutivo destacó la trayectoria del equipo dirigido por el entrenador, a quien reconoció «su acierto en la estrategia y la lectura de los partidos y los cambios». Asimismo, subrayó que el conjunto español «tiene un espíritu de resiliencia y superación muy intenso» y que ha ido mejorando su juego a lo largo del torneo hasta alcanzar «la final soñada».

Preguntado por un posible pronóstico del resultado, Sánchez recurrió a las palabras del histórico seleccionador Luis Aragonés y sentenció que «las finales no se juegan, se ganan», añadiendo el deseo de que «gane el mejor y que sea España». El presidente también se refirió al impacto social del equipo, señalando que la selección ha logrado unir a todo el país y ha recibido el apoyo de ciudadanos de otras naciones. «Eso tiene que enorgullecernos», afirmó, y consideró que los españoles deberían «aprender a valorarnos y querernos tanto como nos quieren otras sociedades y otros países».

En cuanto a la presencia de Trump en el estadio MetLife, Sánchez explicó que lo primero que hará al encontrarse con el mandatario estadounidense será felicitarle «por sus 250 años de independencia» y agradecerle, junto a Canadá y México, el éxito en la organización del Mundial. El presidente español quiso destacar los puntos en común entre ambas sociedades: «Hay muchas cosas que nos unen a las sociedades estadounidense y española; el deporte une y va a ser uno de esos días». Además, Sánchez recordó que España será el país anfitrión del Mundial en 2030 y afirmó que «recogemos el testigo de un gran Mundial para hacerlo, si cabe, aún mejor».

La entrevista de Sánchez con la televisión pública se produjo en un punto alejado del estadio, según informaron medios españoles, con el objetivo de que el presidente no pasara desapercibido en el palco donde compartiría espacio con Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Durante la conversación, Sánchez también se refirió a la unión que genera el deporte y al ambiente positivo que se respira en la ciudad de Nueva York, que, en su opinión, se trasladará al terreno de juego. «El buen rollo y la buena energía que se respira en la ciudad de Nueva York se va a trasladar al estadio», concluyó el presidente.