La compañía andaluza Petroprix, especializada en estaciones de servicio de bajo coste, ha cerrado un acuerdo para adquirir las 40 gasolineras del grupo vasco Eroski, en la que constituye la mayor operación corporativa de su historia. La transacción, asesorada por Deloitte y Lawesome, está pendiente de culminarse a finales de año y dotará a la firma de una importante presencia en el norte de España, donde hasta ahora apenas tenía implantación. Las nuevas estaciones están ubicadas anexas a superficies comerciales de Eroski, lo que garantiza un tráfico de clientes consolidado. El importe de la operación no ha trascendido.

Con esta incorporación, la red de Petroprix alcanzará las 245 estaciones de servicio. La compra se produce en plena ofensiva internacional de la compañía, que estos días ha inaugurado tres nuevas estaciones en Polonia, como primer paso de su expansión por Europa del Este. La empresa ya cuenta con 14 gasolineras en Portugal, donde continúa creciendo. La estrategia de internacionalización comenzó hace un año, en julio de 2025, con la apertura en Ciudad de Panamá de la primera gasolinera automática del país, equipada con reconocimiento de matrícula y el sistema Panapass. En octubre desembarcó en Chile, donde ya suma cuatro estaciones concentradas en el entorno de Santiago y prepara nuevas aperturas hacia Valparaíso. La cartera de proyectos incluye 46 iniciativas en Chile y 22 en Panamá.

La elección de estos países responde a la estabilidad política y económica, la fortaleza de sus monedas y una electrificación del parque automovilístico más lenta que la europea, lo que prolonga el recorrido del negocio de los combustibles tradicionales. La compañía mantiene el objetivo de alcanzar 300 estaciones de servicio y una facturación cercana a 1.400 millones de euros el próximo año, apoyándose en un modelo de crecimiento basado en la reinversión de los beneficios y en el desarrollo de tecnología propia. La dirección confía en que, en un plazo de cuatro años, el negocio internacional iguale o incluso supere al español.

Uno de los pilares de esa estrategia será Estados Unidos, donde Petroprix prepara una prueba piloto para testar su modelo de negocio en el mayor mercado mundial de combustibles. El grupo ya ha dado el primer paso con la adquisición de un activo en Carolina del Sur, donde levantará su primera estación automática. La apertura está prevista para este mismo año y servirá para comprobar si un modelo basado en el repostaje desatendido, la tecnología propia y una estructura de costes muy ajustada puede competir en un mercado dominado por las grandes cadenas de conveniencia. En función de los resultados, la compañía decidirá el ritmo de una expansión posterior.

«Queremos demostrar que el talento de Jaén puede competir en la liga más exigente del mundo», explica Raquel Santiago, responsable de Dirección Ejecutiva y Estrategia de Petroprix. El reto estadounidense constituye, a su juicio, la apuesta más ambiciosa emprendida hasta ahora por la empresa. La historia de Petroprix comienza con un revés. Los hermanos Santiago se dedicaban a las plantas solares cuando el recorte regulatorio a las energías renovables les dejó sin negocio. «No estábamos dispuestos a dejar en la cuneta a más de treinta trabajadores», recuerda Raquel Santiago. En 2013 apostaron por un sector que desconocían: el de las gasolineras automáticas, entonces visto con recelo por ayuntamientos, sindicatos y grandes petroleras, que cuestionaban tanto la seguridad de las estaciones desatendidas como la calidad del combustible. Con el tiempo, la Comisión Europea terminó tumbando las normativas autonómicas que pretendían obligarles a contratar personal.

Trece años después, el Financial Times ha situado a Petroprix como la séptima empresa europea que más crece y la primera española del ranking, con una tasa media anual del 83,2%. Además, presenta el mayor margen neto entre los grandes operadores españoles del segmento 'low cost', por delante de Plenergy y Ballenoil. «Somos una empresa tecnológica que vende combustible. Hemos desarrollado todos nuestros sistemas propios de software, eliminamos intermediarios y reducimos costes», resume Santiago. Todo sigue saliendo de Martos (Jaén), donde el grupo fabrica buena parte de los componentes de sus gasolineras, incluidos los destinados al futuro proyecto estadounidense, y donde trabajan unos 200 de sus cerca de 500 empleados. «Todo lo que hay en todos los países sale desde aquí, desde Jaén. Es nuestro proyecto más ambicioso, mucho más que una gasolinera», afirma la directiva, que prevé ampliar la sede este mismo año. La familia Santiago constituye hoy el mayor grupo de capital privado de la provincia y el holding integra también negocios como la aseguradora Hello Auto.

Autor

Corresponsal político

Carlos Benítez cubre para Comm Party actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.