Repsol ha superado todas las expectativas del mercado al presentar un resultado neto ajustado en el segundo trimestre de 1.840 millones de euros, por encima de los 1.634 millones que esperaba el consenso de analistas. La energética española se ha beneficiado del viento de cola del petróleo, con un precio medio del Brent de 92,3 dólares por barril en el primer semestre, frente a los 71,9 dólares del mismo periodo del año anterior. Este contexto de alza de los precios del crudo, impulsado por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, ha permitido a la compañía registrar un beneficio neto de 2.201 millones de euros entre enero y junio, frente a los 603 millones del mismo periodo de 2025.
El resultado neto ajustado del grupo, que mide específicamente la marcha de los negocios, alcanzó los 2.711 millones de euros en el semestre, más que duplicando los 1.155 millones del año pasado. El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 6.135 millones de euros, con un incremento del 156,5% respecto al mismo periodo de 2025. La compañía explicó que estas cifras se dan en un contexto de gran volatilidad en los mercados energéticos, especialmente desde el inicio del conflicto en Irán, que ha incrementado las fluctuaciones de precios y restringido la oferta. Los márgenes de refino también mejoraron significativamente, pasando de 5,6 dólares por barril en el primer semestre de 2025 a 12,4 dólares por barril en el mismo periodo de 2026.
Por áreas de negocio, el área de Exploración y Producción (Upstream) registró un resultado neto ajustado de 673 millones de euros, un 6,7% más que el año anterior. El área Industrial se situó en 1.683 millones de euros, impulsada principalmente por los mayores márgenes de refino. El negocio de Cliente mantuvo su tendencia de crecimiento, con un incremento interanual del 5,1%, hasta 369 millones de euros en el semestre. Por su parte, Generación Baja en Carbono registró un resultado neto ajustado de seis millones de euros. La compañía también registró deterioros y provisiones por valor de 1.333 millones de euros, principalmente en el negocio de Química y en Generación Baja en Carbono en Chile.
Repsol, que no tiene activos en Oriente Medio, ha concentrado sus esfuerzos en asegurar la continuidad del abastecimiento energético. Para ello, destinó 2.400 millones de euros en el semestre a aumentar sus existencias de crudo y productos refinados. Además, la compañía aplicó descuentos adicionales en sus estaciones de servicio para mitigar el impacto de la volatilidad de los precios de los combustibles a sus clientes. Durante los seis primeros meses del año, la energética realizó una contribución fiscal total de 6.602 millones de euros entre tributos y cargas públicas asimilables; de ellos, el 70% (4.632 millones de euros) correspondió a España.
La generación de caja también fue sólida. El flujo de caja de las operaciones se situó en 1.935 millones de euros, y en 3.285 millones excluyendo la variación del fondo de maniobra, 373 millones por encima del mismo periodo de 2025. Esta generación de caja fue superior a las inversiones netas, intereses, minoritarios y a la adquisición de acciones propias bajo el programa de recompra de acciones del grupo, por importe de 350 millones de euros lanzado el pasado mes de marzo. De esta manera, durante la primera mitad de 2026 el flujo de caja de las operaciones se situó en 5.711 millones de euros excluyendo la variación del fondo de maniobra.
La deuda neta del grupo al final del segundo trimestre se situó en 3.667 millones de euros, 1.133 millones inferior a la del cierre del primer trimestre de 2026, debido principalmente a una sólida generación de caja y a la desconsolidación de deuda procedente del acuerdo para desinvertir un portafolio de activos de energías renovables en España. La deuda neta excluyendo arrendamientos se situó en 935 millones de euros en el segundo trimestre. El ratio de apalancamiento se situó en 11,3%, frente al 14,3% al final del primer trimestre de este año. El ratio de apalancamiento excluyendo arrendamientos se situó en 3,1%.
El consejero delegado del grupo, Josu Jon Imaz, destacó que Repsol obtuvo «unos sólidos resultados» en este segundo trimestre, «combinando un excelente desempeño financiero junto con una continuada ejecución estratégica». Entre los principales hitos, Imaz mencionó el inicio de la producción de crudo en Pikka, la puesta en marcha de la producción de combustibles renovables en Puertollano y nuevos avances en la estrategia de rotación de activos renovables. «Junto con una sólida generación de caja y la fortaleza de nuestro balance, estos logros nos permiten seguir invirtiendo con disciplina mientras continuamos mejorando la remuneración al accionista», afirmó. La compañía ha acelerado la remuneración al accionista, con un segundo programa de recompra de acciones ya en marcha, lo que refuerza su compromiso con los inversores en un entorno de elevada rentabilidad.
