El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha roto su silencio en la que es su primera comparecencia pública desde que la Audiencia Nacional le imputara por un presunto delito de cohecho, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. En una entrevista emitida por Televisión Española, el exdirigente socialista se ha referido a las joyas que le fueron intervenidas como un «regalo de cortesía» personal, sin «uso ni destino», y ha anunciado que su defensa someterá a «contradicción» la tasación oficial que sitúa su valor en 1,3 millones de euros. Zapatero ha evitado aclarar el origen de las alhajas, alegando su «respeto al procedimiento judicial», y ha añadido que ya no las posee, pues le producen «una alergia profunda».
La entrevista, conducida por el periodista Javier Ruiz, ha girado en torno a los principales ejes de la causa abierta en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, que dirige el magistrado José Luis Calama. Zapatero ha mantenido el relato que expuso primero en el Senado y después ante el juez, negando su implicación en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, su participación en la génesis de la consultora Análisis Relevante, el cobro de mordidas y la utilización de sus hijas como testaferros. Sin embargo, sus declaraciones públicas han entrado en contradicción con las de tres investigados que esta misma semana le implicaron directamente en el rescate de la aerolínea: su antiguo socio Julio Martínez y dos altos cargos de Plus Ultra.
En contra de lo que sostienen la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, la Fiscalía Anticorrupción y el propio instructor, el expresidente ha definido su actividad como un «trabajo de consultoría totalmente legal». Ha negado rotundamente haber hablado «con nadie» sobre el rescate de Plus Ultra y haber sabido por anticipado que el Consejo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) fuera a dar luz verde a la concesión de la ayuda. «No intervine en nada de la tramitación, no lo supe, esa es la verdad», ha afirmado. Sobre las declaraciones de Julio Martínez, que contradicen esta versión, Zapatero ha señalado que «cada uno, en su derecho de defensa, puede esgrimir lo que quiera».
Uno de los puntos más delicados de la entrevista ha sido la implicación de la empresa de las hijas de Zapatero, Whathefav SL, en la supuesta trama. Según la instrucción judicial, esta compañía de marketing habría funcionado como un vehículo para canalizar mordidas hacia el expresidente y su entorno. Zapatero ha defendido que la agencia trabajó con Análisis Relevante «igual que con otros clientes», y ha instado a Julio Martínez a «revisar» las afirmaciones que realizó ante el juez, cuando dijo que Whathefav SL había cobrado sin prestar servicio alguno entre 2022 y 2025. «Whathefav tiene que hablar por ella misma», ha subrayado, y ha añadido que sus hijas presentarán sus trabajos, tareas y contratos para demostrar la legalidad de su actividad.
El expresidente también ha salido en defensa de su secretaria, Gertrudis Alcázar, a quien la UDEF acusa de cumplir un papel operativo en la trama y de realizar facturas mendaces. Zapatero ha calificado su imputación como «una de las sorpresas máximas» que se llevó al estallar la causa, y ha mostrado su indignación al ver implicada a una persona que considera «una mujer ejemplar, una trabajadora leal». Ha precisado que toda la «tarea» que llevó a cabo Alcázar estaba guiada por sus «indicaciones» y desarrollada «completamente dentro de la absoluta legalidad».
Otro de los asuntos abordados ha sido la creación de la mercantil Landside Dubai Fzco, una sociedad offshore en Emiratos Árabes Unidos que, según los informes de la UDEF, se constituyó por indicación de Zapatero para el cobro de mordidas. El expresidente ha negado de nuevo todas las acusaciones. Ha admitido que es posible que se celebrara una comida en el restaurante Portonovo en la que, según la tesis instructora, se dieron las instrucciones para crear la mercantil, pero ha negado que se tratara este asunto. «Jamás en mi vida he hablado sobre ninguna sociedad offshore», ha reivindicado en varias ocasiones.
Durante la entrevista, el periodista ha preguntado a Zapatero por las declaraciones del también expresidente Felipe González, quien tras estallar la causa señaló que no veía a Zapatero «capaz» de constituir una offshore. Zapatero le ha dado la razón a González, pero acto seguido le ha lanzado un dardo: «Bueno, él sabrá de eso quizá ¿no? Yo desde luego no lo sé». La frase ha sido interpretada como una alusión velada a los propios problemas judiciales de González en el pasado, aunque Zapatero no ha profundizado en ella.
El pasado 17 de junio, Zapatero declaró ante el juez Calama y se comprometió a volver a declarar voluntariamente en un plazo de entre una semana y diez días para explicar el asunto de las joyas, pero aún no ha solicitado esa nueva comparecencia. La causa sigue su curso en la Audiencia Nacional, donde el magistrado instructor continúa recabando pruebas y tomando declaraciones a los implicados. Mientras tanto, la opinión pública y los actores políticos esperan que el expresidente aporte más detalles que permitan esclarecer los hechos que se le imputan.
