Mercedes Martín: "Los mares españoles viven un verano de temperaturas récord" España no solo bate récords de calor en tierra. Mientras el país atraviesa uno de sus veranos más cálidos, las aguas del Mediterráneo y del Atlántico registran temperaturas excepcionalmente elevadas, con valores próximos a niveles históricos y consecuencias cada vez más visibles sobre los ecosistemas marinos y la pesca. Un calentamiento que comenzó en primavera Las primeras señales de alarma aparecieron en abril, cuando distintas plataformas de observación detectaron un aumento sostenido de la temperatura superficial en las aguas próximas a la península, especialmente en el Cantábrico. Este fenómeno se conoce como
ola de calor marina: un episodio durante el cual la temperatura del agua supera claramente los valores habituales de una zona durante varios días o semanas consecutivas. El proceso se intensificó a finales de junio. El día 29, algunas zonas del Mediterráneo llegaron a registrar anomalías de hasta 8 C respecto a la media del periodo 1991-2020. Los mayores excesos se localizaron frente al sur de Francia y alrededor de Córcega, Cerdeña y la península italiana. El Mediterráneo se acerca a su récord histórico El Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo, a través de su sistema de monitorización MEDMOS, y la agencia estadounidense NOAA coincidieron en julio en que gran parte del Mediterráne
o occidental y central atravesaba un episodio de calor marino extremo. Los mapas actualizados a finales de julio situaban las anomalías térmicas de amplias zonas del Mediterráneo occidental entre 2 y 5 C por encima de la media histórica, con puntos que superaban los 6 C frente a la costa peninsular. La temperatura del agua se mantuvo por encima de los 28 C desde el 20 de julio, cerca del máximo histórico del Mediterráneo, situado en 29,72 C. Temperatura del agua | Antena 3 Noticias En ese contexto, entre el 19 y el 23 de julio la red de boyas de Puertos del Estado llegó a medir 32,1 C en la bahía de Pollença, en Mallorca, mientras que otras boyas baleares, como las de Maó y Dragonera, supera
